Sube la tensión entre Hungría y la UE por compararla con la URSS

La Comisión le responde que quien hace ese símil no entiende de democracia


redacción / la voz

Quien compara a la Unión Europea con la Unión Soviética no entiende la democracia, quieres hacen esa comparación «no son capaces de comprender la contribución de quienes lucharon por la libertad y la democracia». Es la dura respuesta de la Comisión Europea (CE) a las ácidas palabras lanzadas el día anterior por el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, cuando acusó a Bruselas de querer imponer al país sus políticas como lo hizo Moscú en el pasado.

Los choques entre las instituciones europeas y Orbán no son nuevas, pero el jueves, este, aprovechando su discurso con motivo de la fiesta nacional de Hungría, echó mano de un mensaje en clave nacionalista para arremeter contra la Unión Europea, con la que lleva meses de tira y afloja. «No seremos una colonia», espetó.

Bruselas lo ha acusado de vulnerar algunas de sus normas con las reformas políticas que ha llevado a cabo gracias a su aplastante mayoría parlamentaria, y le ha pedido que cambie la Constitución ya que ciertos artículos chocan con la legislación europea.

«Nosotros escribimos nuestras propias constituciones [...] No necesitamos la ayuda no solicitada de extranjeros que quieren guiar nuestras manos», lanzó Orbán el jueves ante miles de simpatizantes.

El primer ministro húngaro aseguró que su país es visto con «desconfianza» por parte de los «burócratas europeos» por defender «nuevas vías» para Europa y por abogar por mantener «naciones fuertes». «Somos capaces de levantarnos contra la injusticia de imperios más fuertes», clamó Orbán, recordando la lucha contra el régimen soviético.

Orbán está convencido de que Bruselas tiene un doble rasero en política fiscal dependiendo de los países, y aludió, sin citarla, a la rebaja del objetivo de déficit para España, mientras que a Budapest le congelan 495 millones en ayudas. Por eso exige «un trato igualitario» y advierte de que no aceptarán ser un país «de segunda clase».

La Comisión Europea ha dado un mes a Hungría para modificar dos proyectos de ley controvertidos, amenazándola, si no lo hace, con llevarla ante el Tribunal de Justicia de Luxemburgo. Los proyectos de ley versan sobre la autonomía del sistema judicial (adelanto de la jubilación de los magistrados, de 70 a 62 años), y sobre la protección de datos de los ciudadanos con el fin de asegurarse de que sea independiente

Orbán también tuvo que soportar el jueves como miles de personas se manifestaron en Budapest contra su Gobierno, por las polémicas normas como la llamada ley mordaza, que según los manifestantes limita la libertad de prensa.

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