La petición francesa y británica de ataques selectivos no es secundada
12 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Los líderes de la Unión Europea incrementaron ayer la presión sobre el régimen libio de Muamar el Gadafi al reconocer al opositor Consejo Nacional de Transición (CNT) como un interlocutor político, después de que el día anterior Francia se adelantase y declarase a ese grupo de rebeldes como únicos representantes legítimos de Libia.
Los Veintisiete también han acordado examinar «todas las opciones» para proteger a la población civil libia de los ataques, a condición de que haya una base legal clara y un respaldo de los países de la región.
«La seguridad de los ciudadanos tiene que asegurarse por todos los medios», afirmó el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, al término de la cumbre.
Los países europeos dejaron así la puerta abierta a una intervención militar en Libia, reclamada por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, quien llegó a Bruselas pidiendo apoyo para «ataques selectivos» contra objetivos clave del régimen de Gadafi.
La idea, sin embargo, provocó una fractura en el seno de la Unión, donde ayer se formaron dos bandos, según fuentes diplomáticas. Uno, liderado por Sarkozy y el primer ministro británico, David Cameron, favorable a tomar medidas concretas y otro, con Alemania a la cabeza, más prudente.
La canciller alemana, Angela Merkel, fue clara y se mostró escéptica sobre la posibilidad de utilizar la fuerza en Libia.
«No veo la necesidad militar», señaló Merkel, quien advirtió de la importancia de «pensar en las posibles consecuencias» de una intervención armada, como supondría la imposición de una zona de exclusión aérea, una de las principales opciones que están sobre la mesa para impedir los bombardeos de Gadafi sobre la población.
En lo referente al apoyo regional, acordaron buscar el consenso con los principales actores de la región en una cumbre tripartita entre la UE, la Unión Africana y la Liga Árabe, a celebrar en las próximas semanas.
Según el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, «el coronel está bien decidido a quedarse en el poder» desde que se lanzó una investigación de la Corte Penal Internacional, que le restaría posibilidades de exiliarse. Gadafi volvió a ser ayer duramente atacado por los Veintisiete, que le exigieron que deje el poder de forma inmediata.
«Su régimen ha perdido toda la legitimidad y ya no es un interlocutor para la UE», señaló la Unión en su texto.
El líder libio, por su parte, amenazó ayer a Europa con «retirarse de la alianza internacional contra el terrorismo» y «levantar la mano» en el control del flujo de emigrantes hacia el Viejo Continente, y reclamó el respaldo de Europa a Trípoli.