Haití saca las urnas con pinzas

Este país, reventado por un seísmo y el cólera, celebra dentro de catorce días elecciones pese a no existir un censo


Redacción/la voz.

El cruel terremoto que en enero desangró Haití, y la epidemia de cólera, que con la ayuda del huracán Toms está arrancando la vida a sus habitantes, no son motivos suficientes para aplazar unas elecciones presidenciales y legislativas convocadas para el día 28. Así al menos lo ve el Consejo Provisional Electoral del país, que mantiene la convocatoria, con una segunda vuelta el 16 de enero. Y no solo es eso. En el país no existe un censo. Ni siquiera se sabe el número exacto de habitantes ni de electores.

A los comicios presidenciales concurren 19 candidatos -en el 2006 fueron 33-, si bien según algunas encuestas solo cuatro o cinco tienen posibilidades reales de pasar a la segunda vuelta.

Las autoridades haitianas advirtieron de que el huracán podría contribuir a propagar el cólera. Y así está sucediendo. La epidemia ya ha tocado el sur, el norte y la propia capital con una virulencia que parece que está ensombreciendo.

Riesgos en los mítines

Fuentes oficiales dijeron hace días a esta redacción que ya había más de 70 casos en Puerto Príncipe, en el paupérrimo barrio de Cité Soleil. Y aunque las distintas autoridades hablan de tan solo «algunos» casos, la ONU ha solicitado ya 120 millones de modo urgente para mitigar su extensión a los campos de refugiados donde malviven más de un millón de desplazados. Con este panorama, la reunión de gente en actos de campaña también representa un riesgo para el contagio.

Desde la Organización de Estados Americanos (OEA), su enviado especial a Haití, Ricardo Seitenfus, no se cuestiona la celebración. Asegura: «No estamos aquí para dar lecciones, sino para acompañar en la democracia y tenemos que trabajar con las autoridades haitianas». Entiende que las elecciones solo se postergarían «si esta epidemia se convierte en pandemia, si el problema se generaliza y pasa a estar fuera de control». Y de estos comicios «podría salir la segunda independencia de Haití, porque no puede estar toda la vida dependiendo de la ayuda internacional».

La OEA y la Oficina Nacional de Identificaciones haitiana se han encargado de los preparativos en las 141 oficinas y 70 unidades móviles que poseen. Distribuyen las tarjetas de identidad, de momento unas 400.000, que es el único documento que permitirá votar a los aproximadamente 5.000.000 de electores, de los que unos 380.000 son nuevos. Pero esa tarjeta también sirve de documento de identidad. Y, teniendo en cuenta que entre un 45 y un 50% de los haitianos nacen y mueren sin haber tenido una identificación, el interés por poseerla es enorme.

Seitenfus admite que hay cierta preocupación por la participación (62% en el 2006), aunque un 60% de los solicitantes de esa acreditación manifestaron que la querían para poder votar.

«Haití es el subregistro de las Américas. Es la primera vez en la historia de este país que se hace un documento de identidad gratuito a los mayores de 18 años y muchos nunca lo tuvieron», dice. Después de las elecciones, se le hará la tarjeta a los menores, un 60% de la población.

Las votaciones para sustituir a René Préval son consideradas decisivas. «Son las más importantes para el pueblo desde la independencia en 1804, porque ahora tienen la oportunidad de llevar a su país adelante. Puede ser la segunda independencia de Haití, país que está bajo la caridad, y la Minustah (misión de la ONU para la pacificación) no puede estar aquí toda la vida», reflexiona el brasileño Seitenfus.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos

Haití saca las urnas con pinzas