Irlanda del Norte vive los peores disturbios de los últimos años

Imanol Allende LONDRES/LA VOZ.

INTERNACIONAL

Los católicos llevan tres noches seguidas de protestas contra los orangistas

15 jul 2010 . Actualizado a las 03:16 h.

Seis meses después de que Londres transfiriera las competencias de la policía al Gobierno autonómico de Irlanda del Norte, la provincia británica vive estos días los peores disturbios en años, en los que más de ochenta agentes de la policía han resultado heridos. Lo que ha motivado este nuevo resurgimiento de la violencia nacionalista es la temporada de marchas de la Orden de Orange, ya que algunas transcurren por feudos católicos.

No se trata de muchedumbres bien orquestadas que se enfrentan a las fuerzas del orden, ni de veteranos de tantas barricadas a lo largo de casi cuarenta años de conflicto en el Úlster. La mayoría de los que se manifiestan desde el pasado fin de semana en las calles de Belfast, en concreto en la zona católica de Ardoyne, North Queen Street y sur de la ciudad, son jóvenes, muchos de tan solo diez años, que ocultos tras pasamontañas lanzan cócteles molotov y piedras a la policía, en protesta por lo que consideran una demostración de la hegemonía protestante en Irlanda del Norte desde la batalla de Boyne, en 1690, lo que conmemoran los orangistas cada 12 de julio. El triunfo del rey británico Guillermo de Orange propició un dominio protestante de la provincia durante los siguientes trescientos años.

La semana pasada, la Orden de Orange rechazó un borrador con varias propuestas para sustituir a la Comisión de Marchas establecida hace años por Londres, en un intento por ofrecer soluciones individuales a todas aquellas marchas problemáticas.

Si bien durante las noches del domingo y lunes los manifestantes se valieron de piedras y cócteles molotov para atacar a la policía, el martes por la noche los enfrentamientos tomaron una dimensión cualitativamente distinta cuando la policía indicó que un individuo, posiblemente un miembro de algún grupúsculo republicano escindido del IRA Provisional, disparó entre cuatro y seis tiros a la policía, aunque algunos testigos dicen que los disparos tenían como objetivo una cámara de vigilancia. La policía respondió con el uso de cañones de agua y el lanzamiento de pelotas de goma. También hubo disturbios en Lurgan y Derry.

El ministro principal del Úlster, el unionista Peter Robinson, y su número dos, el republicano Martin McGuinness, calificaron los disturbios como simple vandalismo, y acusaron de su organización a los grupos opuestos al Acuerdo de Paz. David Cameron dijo, por su parte, que son inaceptables.