Cameron y Clegg no logran un pacto rápido que tranquilice los mercados

Las grandes diferencias de criterio entre los partidos Conservador y Liberal Demócrata dificultan el acuerdo


londres/la voz.

Los equipos negociadores del Partido Conservador británico y del Liberal Demócrata continuaron ayer buscando un acuerdo que les permita la formación de un Gobierno en el Reino Unido. Había cierta urgencia por alcanzar un acuerdo antes de que hoy abriera la Bolsa de Londres, pero las cesiones que deben hacer una parte y otra por acomodar los objetivos de ambas formaciones son enormes. Tan antagónicas que ayer había cierto escepticismo sobre las posibilidades de que, incluso si se alcanzara un acuerdo, este fuera apoyado por las dos formaciones políticas.

Los liberal-demócratas saben que tienen en sus manos la primera opción seria de entrar en un Gobierno desde hace décadas, por lo que estarían dispuestos a ofrecer a los tories ciertas concesiones en relación con el sistema electoral, quizás aceptando en un principio una reforma del sistema actual y no su cambio por el de representación proporcional. Para Clegg sería más fácil vender a su partido un compromiso que les permitiera hasta cuatro cargos ministeriales, tal como informaba ayer The Mail on Sunday . La formación de un Ejecutivo de coalición no es bien visto por muchos conservadores, que prefieren mantener fuera del Gobierno a los liberal-demócratas, tal como indicó el parlamentario tory Graham Brady.

En ciertos sectores del Partido Liberal Demócrata tampoco se ve con buenos ojos la posible entrada en coalición con los tories . Simon Hughes, representante del ala izquierda de los Lib Dem, indicó que él no ve ninguna posibilidad de acuerdo con los conservadores, ya que «han decidido no mover la barrera del sistema electoral». Y lady Shirley Williams, otra alto cargo Lib Dem, rompió el silencio y criticó la idea de coaligarse con los tories . Lady Shirley indicó que prefería un acuerdo de cooperación, que su partido sencillamente ofreciera a los conservadores su compromiso de apoyo para la aprobación en el Parlamento de proyectos de ley fundamentales.

Ayer por la tarde, Clegg se reunió con Gordon Brown en el Ministerio de Exteriores, donde mantuvieron una reunión de la que no trascendió lo tratado. Este sorprendente encuentro deja las puertas abiertas a los laboristas en caso de fracasar las negociaciones con los de Cameron.

Autoridad

Para el líder conservador también será complicado vender cualquier acuerdo con los Lib Dem, ya que muchos compañeros opinan que el hecho de no haber logrado mayoría absoluta -aunque solo fuera por 16.000 votos-, le ha restado autoridad en el partido. Lo cierto es que los tories lograron el jueves su mayor avance electoral desde 1931, con un 5% de swing , cambio del voto laborista por el conservador, que llevó a Margaret Thatcher al poder en 1979 con una mayoría de 43 escaños.

El jefe del equipo negociador tory , el ex líder del partido y portavoz de exteriores, William Hague, indicó con el arranque de las conversaciones ayer a las 11 de la mañana que su «postura será constructiva», y agregó: «Puedo decir que los encuentros que hemos mantenido hasta el momento han sido muy positivos y respetuosos», incluida la reunión de 70 minutos que mantuvieron Cameron y Clegg el sábado por la noche en Whitehall. Pero incluso si hubiera un acuerdo, este deberá ser refrendado por los dos grupos parlamentarios y las ejecutivas de ambos partidos, y Cameron no tiene previsto reunirse con los 305 diputados elegidos el pasado jueves.

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