La recuperación del proyecto de sensores y vallas

La Voz

INTERNACIONAL

24 mar 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Se conoce como la guerra del narcotráfico y hace tiempo que azota al país de las libertades. La creciente criminalidad que en los últimos meses están sufriendo las poblaciones de EE.?UU. cercanas a la frontera con México se ha convertido en uno de los principales dolores de cabeza de la Administración Obama.

Tal y como publicó ayer el periódico The New York Times, se calcula que al menos 700 casos relacionados con la guerra de la droga en México se han registrado en Phoenix solo desde el pasado mes de febrero.

Este oscuro panorama podría obligar al Gobierno estadounidense a acelerar los planes de vigilancia de la frontera, un proyecto valorado en casi 8 millones de dólares y que incluye la colocación de sensores, cámaras y vallas a los largo de 50 millas, en la línea divisoria entre los dos países.

Esta iniciativa faraónica, aprobada desde el 2007 y que la empresa Boeing está encargada de desarrollar, había sido congelada por falta de presupuesto y por la deficiente calidad de algunos de los equipamientos.

Sin soldados en el área

Sin embargo, la escalada de violencia en ciudades como Phoenix ha llevado a senadores de Arizona y Tejas a pedir incluso al presidente el envío de soldados al área. Solicitudes que, tal y como declaró hace unas semanas Obama, todavía tendrán que esperar, ya que podrían causar un conflicto diplomático con el Gobierno de Felipe Calderón.