La antigua «primera dama» del Jemer Rojo se define como buena persona y amenaza a los fiscales


Ieng Thirith, más conocida como la «primera dama» del régimen comunista camboyano del Jemer Rojo (1975-1979) lanzó una feroz diatriba ayer contra los fiscales del tribunal que la juzga en Phnom Penh, prometiéndoles el «infierno» si siguen acusándola de asesinato.

En la apertura de una audiencia de apelación contra su detención, Thirith, de 76 años, ex ministra de Acción Social del Jemer Rojo, acusada de crímenes contra la humanidad por este tribunal auspiciado por la ONU, dijo de entrada que se encontraba «demasiado débil».

Sin embargo, un poco más tarde, cuando los fiscales sugirieron que estaba al corriente de las atrocidades que se cometían en el centro de detención de Tuol Sleng, donde fueron torturadas más de 12.000 personas en la capital camboyana, empezó a proferir amenazas. «No me acuséis de asesina, si no seréis malditos para siempre e iréis al infierno», dijo.

En una intervención de 15 minutos, medio en inglés, medio en jemer, Thirith dijo que bajo el régimen comunista «todo lo hacía Nuon Chea», brazo derecho del líder Pol Pot e ideólogo del régimen y que también está siendo juzgado. Ella negó cualquier implicación en el genocidio de Camboya y se definió ante el tribunal como «una buena persona».

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