Emotivo funeral en Figueirido por los dos soldados asesinados en Afganistán

Efe

INTERNACIONAL

Los príncipes de Asturias y el presidente del Gobierno, entre los asistentes a las honras fúnebres por Rubén Alonso Ríos y Andrés Suárez García.

11 nov 2008 . Actualizado a las 20:28 h.

Los Príncipes de Asturias, el presidente del Gobierno, el jefe de la oposición y una amplia representación de la clase política arroparon hoy a las familias de los dos soldados fallecidos en atentado en Afganistán, en un funeral de Estado celebrado en la sede de la Brigada Ligera Aerotransportable (Brilat) en Figueirido (Pontevedra).

En la despedida al brigada Andrés Suárez García y el cabo Rubén Alonso Ríos, Don Felipe y Doña Leticia transmitieron, antes del comienzo de las honras fúnebres, un emotivo abrazo a las viudas y otros familiares de los dos militares muertos en el atentado del pasado domingo, a quienes consolaron por unos minutos.

A la base de la Brilat llegaron, poco antes de comenzar el funeral, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero; el líder del PP, Mariano Rajoy; el presidente del Congreso, José Bono; los ministros de Defensa, Cultura, y Medio Ambiente, Rural y Marino, Carme Chacón, César Antonio Molina y Elena Espinosa, respectivamente, así como el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, entre otras autoridades.

Compañeros de los soldados fallecidos en la Brilat, algunos con lágrimas en los ojos, portaron los féretros a hombros desde donde se había instalado la capilla ardiente hasta el altar en que se celebró el funeral, mientras se interpretaba la marcha fúnebre.

En su homilía, el vicario general castrense, Juan del Río Martín, apuntó que los dos militares españoles fallecidos en el ataque suicida en Afganistán fueron »soldados valientes de España« que han dado sus vidas »por la paz y la libertad de allí«, que es »nuestra paz y nuestra libertad«.

Del Río ofreció el consuelo »de toda España« a los familiares del brigada y el cabo que murieron en un atentado el pasado domingo, en el que otros cuatro resultaron heridos, uno de ellos de gravedad.

»Ellos, con su muerte, han sembrado y siembran los valores que hacen grande a la Humanidad, los valores de la paz, la libertad, el progreso, la ayuda solidaria. La paz de allí, la libertad de allí por la que ellos han dado la vida, es nuestra paz y nuestra libertad«, afirmó el sacerdote castrense.

Además, se dirigió a los familiares y amigos de los dos militares al asegurar que »nos sentimos invadidos por la impotencia hacia el terror, la violencia« porque »cuando se siembra ayuda humanitaria, valores democráticos, libertad y paz, si todo eso es bueno para la sociedad, ¿cómo recibir esta recompensa?