Carter negocia en Damasco con un líder de Hamás la liberación del soldado israelí capturado en el 2006

Ahmed Jatib

INTERNACIONAL

19 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El ex presidente estadounidense Jimmy Carter se reunió ayer en Damasco con el dirigente sirio, Bachar al Asad, y el jefe en el exilio de Hamás, Jaled Mishal, pese a las críticas de Estados Unidos e Israel.

La reunión se celebró por la tarde en la oficina de Hamás en Damasco y en ella se habló «del soldado (israelí) capturado (Gilad Shalit), una posible tregua con Israel, y el levantamiento del bloqueo en la franja de Gaza», detalló Abu Marzuk, miembro exiliado de la oficina política del movimiento islamista que asistió al encuentro. Gilad Shalit fue secuestrado durante un ataque de un comando palestino contra un puesto militar israelí en la frontera con la franja de Gaza, en junio del 2006. El cofundador de Hamás, Mahmud al Zahar, citado por agencia oficial egipcia Mena, anunció que Hamás aceptará liberar a Shalit si Israel pone en libertad a «un número preciso» de prisioneros palestinos.

Carter, artífice del tratado de paz egipcioisraelí en 1979, había conversado antes con el presidente Al Asad sobre las «relaciones sirio-estadounidenses y el proceso de paz». Ambos expresaron «su apoyo al diálogo para conseguir soluciones políticas a los problemas» y consideraron importante «movilizar los esfuerzos para aliviar los sufrimientos de los palestinos y levantar el bloqueo» de Gaza.

Carter es favorable a abrir un diálogo con Siria porque está convencido de que sin ella resultará difícil alcanzar la paz

La jefa de la diplomacia de EE.?UU., Condoleezza Rice, dijo que no veía el interés que podían tener esas conversaciones y tildó a Hamás de «principal obstáculo para la paz».

Más asentamientos

Israel aprobó la construcción de otras 100 viviendas en dos asentamientos judíos en Cisjordania, concretamente en Elkana y Ariel, haciendo oídos sordos a las críticas internacionales. Los acuerdos de Annápolis del pasado noviembre y la hoja de ruta obligaban a Israel a congelar la construcción y ampliación de asentamientos judíos y a desmantelar unos cien no autorizados.