Bush planea entregar el poder a los iraquíes para mediados del 2004
INTERNACIONAL
Bremer regresa a Bagdad con dos propuestas para acelerar el traspaso de la soberanía EE.UU. prosigue con su ofensiva Martillo de Hierro contra la resistencia.
13 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.La presión de las muertes de soldados americanos -y la proximidad de las presidenciales- ha obligado a George W. Bush a tomar medidas para acelerar la transferencia de poder a los iraquíes. Oficialmente, no se han desvelado los planes, pero las prensa adelantó que el objetivo será que Irak asuma la casi total de su soberanía a mediados del próximo año y acelerar así la salida de parte de las fuerzas de ocupación, para que no empañe las cita electoral de EE.UU. de noviembre. «Queremos que (los iraquíes) participen más en el Gobierno», aseguró ayer Bush, en la primera vez que habla públicamente de cambios en la estrategia política de la posguerra. La misión de Bremer El presidente confirmó que el administrador civil de Irak, Paul Bremer, con quien mantuvo reuniones durante los dos últimos días, partió ayer hacia Bagdad para tratar con el Consejo de Gobierno de Irak sobre «un plan que estimulará a los iraquíes a asumir más responsabilidades». Sus palabras coin-cidían con las pronunciadas el día antes por el secretario de Estado, Colin Powell: «Estamos examinando todo tipo de ideas y realmente queremos acelerar el ritmo de la reforma». Los pasos concretos aún no son oficiales. Pero, según desvelaron ayer The New York Times y The Washington Post , una de las opciones que se barajan es convocar elecciones para elegir a un nuevo ejecutivo que redacte la Constitución. La otra sería nombrar directamente un nuevo gobierno provisional que dirija el país mientras se elabora la Carta Magna y después convocar elecciones. Estados Unidos intenta así consensuar su visión con la que proponen los iraquíes, tras dos semanas de sangrientos atentados. «Tenemos una buena estrategia para derrotar a los asesinos. Estamos haciendo un buen trabajo», dijo Bush. La Casa Blanca conjuga esta nueva fase con el aumento de las operaciones militares para demostrar que no ha perdido el control. Por segundo día, sus tropas volvieron a actuar contra la resistencia en Bagdad dentro de la ofensiva Martillo de Hierro. El general John Abizaid, aseguró que no hay más de 5.000 personas luchando en Irak, pero reconoció que tienen recursos y mucho material.