Un nuevo intento de ataque suicida en Moscú le ha costado la vida a un artificiero de los servicios secretos, al estallar la bomba que trataba de desactivar y con la que una mujer pretendía volar un restaurante del centro. El suceso ocurrió la madrugada del jueves . Los guardias privados del restaurante informaron a la policía sobre una joven sospechosa de aspecto caucasiano que rondaba el local. Cuando llegó la policía, la mujer, de 22 años de edad, amenazó con detonar una bomba que llevaba en su bolso. Durante varias horas, agentes del servicio secreto ruso trataron de desactivarla, pero finalmente el artefacto explotó causando la muerte a un artificiero de 29 años. El atentado suicida puso en vilo a la capital rusa, aún horrorizada por la matanza provocada hace unos días por dos mujeres kamikaze. El fiscal de Moscú señaló que todo apunta a que este suceso es la continuación de los actos terroristas cometidos en los últimos días en la capital rusa.