ESTRATEGIA
21 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El primer ministro israelí, Ariel Sharon, dijo ayer que no arrastrará a «Israel a una guerra», pese a que el «mini-gabinete» de Seguridad decidió ayer intensificar y diversificar las operaciones militares contra los palestinos. «Estamos frente a un problema muy complejo, pero estoy en contra de llevar a los israelíes a una guerra» agregó el primer ministro, quien en los últimos días ha mantenido maratonianas consultas con jefes de los organismos de seguridad y con los miembros de su Gabinete para decidir cuáles serán los pasos a seguir para aplacar los ataques palestinos. Fuentes próximas a Sharon dijeron que, presumiblemente, el primer ministro se dirigirá hoy a la nación en un discurso para explicar la situación y dar a conocer las nuevas «decisiones estratégicas». Por su parte, el presidente palestino, Yaser Arafat, afirmó que no tiene miedo de los ataques israelíes, uno de los cuales alcanzó la pasada madrugada el dormitorio de sus guardaespaldas y mató a cinco de ellos cerca de sus oficinas de Ramala donde está bloqueado por Israel desde el pasado 3 de diciembre. «¿Cuál es el peligro? Nadie puede asustar al pueblo palestino», dijo Arafat.