«Operación Triunfo»: Por qué Amaia y Alfred nunca serán Chenoa y Bisbal

C. Aldegunde REDACCIÓN / LA VOZ

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Desde que comenzó «OT» muchos sueñan en rememorar el mítico romance de la primera edición

11 dic 2017 . Actualizado a las 20:04 h.

Amaia y Alfred están cada vez más cerca. La fiesta de hace unas semanas, confirmó de alguna manera lo que muchos de los fans de Operación Triunfo llevaban soñando, shipeando y pidiendo desde hace semanas. Las carpeteras de España han leído entre líneas mucho más de lo que realmente se dijeron Amaia y Alfred, o al menos lo que pudieron ver las cámaras. Tras miradas y bailoteos varios, Alfred propuso a Amaia ir a ducharse, a lo que ella, tras unos momentos de duda accedía. Lo que ocurrió en la ducha, el único lugar de la casa junto al dormitorio comunitario sin cámaras, solo lo saben ellos, pero ese momento ha terminado por dar a entender a sus fans que entre ellos, que además son dos de los favoritos del público, hay más de lo que parece. Y los comentarios de sus compañeros hace unos días sobre las «travesuras de Alfred» en la cama de Amaia, no hacen más de reconfirmar las sospechas de los seguidores del programa.  

Aunque muchos de los fans de OT 2017 iban en pañales cuando se emitió la primera edición, otros tantos eran adolescentes en plena efervescencia hormonal que han vuelto a engancharse al programa, bien por nostalgia o bien tras recordar lo mucho que les gustaba el programa. En la actualidad, en los tiempos de las redes sociales Operación Triunfo se ha alzado como un auténtico fenómeno aupado Twitter y el directo de Youtube, en que se puede ver el día a día de la Academia, algo que probablemente no ha sorprendido a los directivos del programa, que tras el éxito de OT. El reencuentro, comenzaron a preguntarse cómo sería recuperar el fenomeno de los triunfitos. Aunque las galas no tienen una audiencia que las haga líderes, sí que logran datos buenos, y eso repercute positivamente en La 1. A eso ha ayudado también que casi al momento de entrar en la Academia, los fans comenzaron a escudriñar entre miradas, gestos y canciones para ver si encontraban el amor y los filtreos que hubo en la primera edición de Operación Triunfo. Porque gala tras gala, los rumores entre una posible relación entre Gisela y Bustamante, Nuria Fergó y Manu Tenorio o David Bisbal y Chenoa. Porque sí, hay que reconocerlo, los fans de Operación Triunfo sueñan con reeditar la primera historia de amor que nació entre las paredes de la Academia, entre clase y clase. Pero, ¿se parecen en algo las historias Amaia y Alfred y Chenoa y Bisbal entre sí? Pues aquí hacemos un repaso de las diferencias y parecidos que tienen las dos parejas. 

1. Su canción de «Escondidos» a «City of stars»

Chenoa y Bisbal aún vienen a la cabeza de todos los que escuchan Escondidos, que muchos no recordarán ni siquiera quién la cantaba antes de que lo hicieran ellos: fueron Cristian Castro y Olga Tañón en el año 1998.

 

La mayoría se quedarán igual, porque Escondidos serán siempre Chenoa y Bisbal. Es su canción. Uno de los mayores logros de OT. El reencuentro fue lograr que la expareja se prestase a interpretar de nuevo el mítico tema.

 

Y la que se lío durante el concierto del reencuentro. Porque hubiese cobra o no, los que escucharon de nuevo a Bisbal y a Chenoa cantar Escondidos volvieron por un momento a ser los que fueron quince años atrás y en otros se generó la falsa esperanza de que la reconciliación aún era posible. Pues no, no lo es, pero es lo que tienen las historias de amor imposibles, que lo imposible las hace eternas.

Si Chenoa y Bisbal tienen su canción, Amaia y Alfred tampoco se han quedado atrás. Con su interpretación de La La Land lograron una valoración unánime del jurado. Mónica Naranjo terminó en pie y aplaudiendo al dúo y Joe Pérez-Orive le confesó que «por actuaciones como esta es por la que todos los que estamos aquí decidimos un día dedicarnos a la música». Por su parte Julia Gómez Cora, exdirectora de Stage Entertainment en España que acudía en calidad de jurado invitado, les decía: «Me enamoraron. Esta película habla de perseguir los sueños y ustedes están más cerca del vuestro». Mientras todo eso pasaba, Amaia y Alfred no podían dejar de sonreír y parecían no creerse aún que todo aquello fuese por ellos.

Pero por si la actuación de la canción que forma parte de la banda sonora de La La Land no fuese suficiente, a los avispados directivos de Operación Triunfo se les ocurrió que la pareja interpretase el mítico Escondidos, para que las similitudes con Chenoa y Bisbal, si ya no eran pocas, fuesen a más. Y Amaia y Alfred no defraudaron. Porque de haber, hubo hasta cobra. La actuación durante el chat terminó con Amaia escapándole al beso de Alfred, cual Bisbal a Chenoa durante el concierto de hace un año en Barcelona.

 

2. Alfred no es Bisbal ni Amaia es Chenoa 

Alfred y Amaia son muy diferentes al Bisbal y la Chenoa de hace dieciséis años. Alfred García tienen 20 años y es de El Prat de Llobregat, antes probó suerte en La Voz (como muchos de sus compañeros) y es uno de los favoritos, aunque hace gala de su forma de ser rara. David Bisbal llegó a Operación Triunfo con 22 años procedente de Almería y formaba parte de la orquesta Expresiones, donde conoció a la que era su novia por aquel entonces. Actualmente, que se sepa, Alfred no tiene pareja fuera. Las diferencias entre Chenoa y Amaia son aún más grandes. De su entrada en la academia las separan ocho años, Amaia, de Pamplona, tiene 18 años y Chenoa entró en la academia siendo una de las más mayores de su edición, tenía 26. La madurez, por lo tanto de ambas es distinta, pero también su carácter. La dulce Amaia, que se marabilla por el funcionamiento de los aspersores y cuya inocencia parece haber conquistado a parte de España que cada semana la vota como favorita a ganar OT, contrasta con el halo de mujer de carácter y dura con el que entró Chenoa, aunque también tenía su corazoncito.

Porque aunque Amaia haya probado suerte con su ukelele en El Número Uno, donde Mónica Naranjo le dijo aquello de «por mi experiencia, si los adultos no estamos preparados para el éxito, imagínate una cría. Te juro que te estoy haciendo el favor de tu vida. Haz una pausa en el camino y retoma esto dentro de unos años, porque si te quedas aquí, con lo pequeña que eres, te devorarán» y tocando el piano ante los reyes de España, tiene muy poca experiencia en comparación a la llegada de Chenoa a Operación Triunfo. La mallorquina llevaba años sobre los escenarios del Casino de Palma. Y sí, ella, al igual que Bisbal, también tenía pareja, algo que en un principio Amaia no tiene. Chenoa salía por aquel entonces salía con Luis Depestre, que falleció en el año 2015, era quince años mayor que ella y estaba casado. En su libro Defectos perfectos le describe como muy «posesivo» y asegura que cuando entró en la academia de Operación Triunfo se dio cuenta de lo que era la libertad. Cuando en Navidad regresó a casa para ver a su familia él le espetó: «Estás enamorada del rizos. Le caminas a él como me caminabas a mí», ella recuerda que lo negó pero que rompió con él y solo lo volvió a ver en los platós de televisión hablando mal de ella.

 

3. Nadie quiere ver la secuela de Chenoa y Bisbal

La historia de Chenoa y Bisbal dejó tan tocados a sus fans, que muchos, más de quince años después, aún no han superado su historia. Porque aunque lo que nació entre las paredes de la Academia hizo creer que las historias de amor de las películas se hacían realidad en Operación Triunfo, poco después la cruda realidad les hizo bajar de golpe a la tierra. Chenoa, que ya había adelantado algo del drama que vivió cuando Bisbal la dejó, ha ajustado cuentas con el almeirense más de diez años después de que la dejase practicando lo que con el paso de los años se ha dado en llamar ghosting. O lo que es lo mismo, desaparecer sin dejar rastro. Bisbal, siempre según la versión de Chenoa, se fue un día pidiéndole un tiempo y nunca más regresó. Los fans de Sexo en Nueva York se acordarán de aquel novio que dejó a Carrie con un post-it, pues es esa idea, pero llevada a los tiempos de Internet. Nadie respondía al teléfono de Bisbal (había cambiado de número) y la madre de Chenoa, en una de esas acciones heroicas que solo una madre, una hermana o tu mejor amiga son capaces de hacer, empaquetó las pertenencias de David Bisbal para mandárselas a su nuevo hogar, muy lejos del de Chenoa, que tras darse cuenta que la habían dejado de la peor de las formas, bajó a confirmarlo a la prensa a lágrima viva y con un chándal gris que ya historia de la televisión.

Menos mal que con el paso del tiempo, Chenoa ha sabido reírse de sí misma, «yo en chándal no salgo más», bromeaba durante los documentales de OT. El reencuentro e incluso sacarle partido económico a su frase creando una línea de ropa.

Quince años después, su abrazo en el reencuentro de Operación Triunfo casi paraliza a media España, ansiosos por que la expareja volviese a compartir espacio físico y psicológico.

 

Y por si ese momento no era suficiente para los fans, la cobra (o no) de David Bisbal a Chenoa durante el concierto de Barcelona, volvió a dividir al país entre bisbalistas y chenoístas. 

 

 

Si hubo o no cobra, es algo que probablemente ni los propios protagonistas sepan explicarlo. Pero Chenoa volvió a ver el posible negocio y hace unos meses publicó un libro en el que contaba su verdad sobre lo ocurrido con David Bisbal. Vale que hablaba de otras cosas, pero eso era lo más morboso. Y sí, tras la publicación de Defectos imperfectos y a pesar de que España pasaba un delicado momento con la crisis catalana, el país volvió a dividirse (y no precisamente entre secesionistas y no secesionistas). Lo hizo entre los partidarios de Chenoa, que creían a pies juntillas la versión de la mallorquina sobre cómo la dejó Bisbal («Todas somos Chenoa»), y los que ponían en duda lo que cuenta en su libro y además le reprochaban lo oportunista de contarlo ahora. «Lo cuento ahora por que quiero», les respondía tajante Chenoa.

 

Porque, con estos antecedentes ¿alguien realmente quiere que Alfred y Amaia sean los nuevos Bisbal y Chenoa? Los fans del salseo, el shippeo, las carpeteras que semana tras semana devoran los vídeos de Alfred y Amaia en Youtube, desayunan, comen, meriendan y cenan con el canal 24 horas para no perderse ni un detalle de lo que ocurre en la academia ¿están seguros de que querer revivir el sentimiento de dolor, de traición, de reproches que aún pasados los años transpiran Chenoa y Bisbal sobre su historia fallida? Es mucho mejor que en vez de que Alfred y Amaia, sean los nuevo Bisbal y Chenoa, simplemente sean Alfred y Amaia, que escriban su propia historia, con sus propios errores y aciertos, y, a poder ser, en nombre de los nostálgicos fans que vivieron con el corazón en un puño el amor (y el desamor) de Chenoa y Bisbal, que sean menos infelices, de lo que fueron, con seguridad en algún momento de su relación y su ruptura Chenoa y Bisbal.

Porque aunque una historia de amor en la academia tenga tirón, la inocente y dulce Amaia y Alfred, que se denomina así mismo como raro, nada tienen que ver con Chenoa y Bisbal. Y eso es mucho mejor.

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