El motivo de la afonía de Jordi Roca en «MasterChef Celebrity»

C. Aldegunde REDACCIÓN / LA VOZ

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MARCOS MÍGUEZ

La falta de voz del famoso cocinero del Celler Can Roca fue muy comentada en las redes sociales

28 mar 2019 . Actualizado a las 21:52 h.

La afonía de Jordi Roca fue una de las anécdotas más comentadas en la gran final de MasterChef Celebrity que ganó Saúl Craviotto. La segunda prueba, en la que se decidió quién se enfrentaba el piragüista en el duelo final, se celebró en el Celler Can Roca, en el que los hermanos Roca fueron los encargados de confeccionar el menú con el que Silvia Abril, José Corbacho y Patricia Montero se jugaban el pase a la gran final. Pero es que además también debían catarlo y ejercer de jueces de unos platos creados por ellos mismos. En general, las críticas fueron muy buenas, a pesar de que Patricia Montero no consiguió elaborar completamente el postre que le había tocado hacer. 

Y eso que, por mediación de Jordi Cruz, la actriz tuvo la inestimable ayuda de Jordi Roca, el menor de los hermanos Roca y encargado de la repostería. Poco antes Eva González ya había agradecido su presencia en el programa, disculpando la afonía que sufría. Pero aunque los telespectadores pudieran pensar que se trataba de algo puntual, la afonía de Jordi Roca es mucho más longeva y ya lleva muchos meses con ella. Precisamente Jordi Cruz le dedicó un cariñoso mensaje a través de Twitter. «Tenemos a nuestro @jordirocasan un poco sin voz, y yo os digo... que este hombre es el mejor cocinero de postres del mundo sin mediar palabra!! Grande Jordi!», escribía.

Y es que Jordi Roca anunciaba a principios del año 2017, el 21 de enero, en su cuenta de Instagram que se había quedado sin voz hacía más de siete meses, con lo que el cocinero lleva casi un año y medio así. Él mismo explicaba en las redes sociales que se debía a la lesión que sufre en el cuello, una distonía cervical. «Queridos, no soy de compartir mis problemas pero quiero contaros que desde hace más de 7 meses sufro una severa afonía que me impide hablar con normalidad, se relaciona con una distonia cervical que padezco desde hace años. De todo ello espero estar mejor dentro de muy poco para seguir cantando rancheras y contando lo que hacemos en los congresos de cocina. Lo digo más que nada para que no me sigan ofreciendo própolis ni caramelos de eucalipto ni infusiones de miel y limón», aseguraba.