La revolución que «Gran Hermano» nunca imaginó

El reality que conduce Jorge Javier Vázquez se enfrenta a los peores datos de audiencia de su historia, a un presentador que no encaja y a un público fiel que ha dejado de serlo para convertirse en su peor enemigo


Redacción

Gran Hermano Revolution prometía ser Revolution, y va camino de conseguirlo, pero no como había planeado Telecinco. La revolución la tiene montada Mediaset en las redes sociales, porque a pesar de haber una manifestación convocada a las puertas de la cadena de Fuencarral por los indignados fans, al parecer nadie ha acudido a la citaGran Hermano ha empezado con muy mal pie. Los que se han revolucionado, (¡y de qué manera!) son los fieles a Gran Hermano 18 (y los aspirantes a concursantes), un aluvión de fans que no han dejado de lado el programa desde su estreno allá por abril del año 2.000. Ni ellos ni sus hijos (probablemente), ya que en estos diecisiete años el reality más longevo de la televisión española ha sabido ir captando la atención de los más jóvenes para que se sumasen al carro de los seguidores de Gran Hermano. La niña bonita de Mediaset en cuanto a espacios de telerrealidad, que genera y retroalimenta al resto de programas del grupo (un estrategia muy acertada que puso en marcha la cadena que dirige Paolo Vasile con gran éxito), hace aguas y es posible que en esta ocasión, ni los concursantes ni la audiencia (ni siquiera Mercedes Milá) sean capaces de salvar del naufragio total a Gran Hermano Revolution. Todo apunta a que ni la revolución salvará a Gran Hermano de la quema. El programa se va a pique y la situación ni es nueva ni sorprende a nadie (probablemente ni dentro de Gran Hermano 18). Mientras los datos de audiencia caen cada día de manera más estrepitosa, las redes sociales se han convertido en un clamor pidiendo la vuelta de algunas de las tradiciones que llevaron a Gran Hermano Revolution a convertirse en uno de los formatos más exitosos de la historia de la televisión. La audiencia advierte que no es su intención ir contra Gran Hermano Revolution, pero que «así no». Ni les gusta cómo ha comenzado Gran Hermano Revolution este año (fue la gala inaugural menos seguida de la historia), ni les gusta su presentador (y eso ya lo habían dicho el año pasado, la primera edición que presentó Jorge Javier Vázquez), ni le gusta el casting (que no ofrece nada nuevo ni innovador, aunque a estas alturas es bastante difícil), ni están conformes con el fin del 24 horas). 

Telecinco tarda en ser consciente de los problemas que le acechan. Ocurrió con La Noria, y es posible que Gran Hermano 18 tampoco tenga una muerte rápida. Sino más bien todo lo contrario. El formato agonizará en las próximas semanas, mientras la sangría de audiencia seguirá creciendo, porque la cadena no está dispuesta a acabar con una de sus apuestas seguras. Pero visto lo visto, y con la distancia que le están sacando algunos de sus rivales directos, ¿tiene sentido que siga en antena? ¿es este el final definitivo de Gran Hermano Revolution?

A los terribles datos de audiencia cosechados en el arranque de Gran Hermano -que con un 16,2 % de share se convirtió en el peor estreno de la historia- se van sumando un sinfín de polémicas que solo están consiguiendo lastrar aún más la credibilidad del famoso espacio. La que fue la gallina de los huevos de oro de Telecinco se está transformando en su gran quebradero de cabeza.  La audiencia se ha convertido en uno de los peores enemigos del formato. La calle y las redes se han convertido en un hervidero. El desencanto ha provocado que en las redes sociales se movilice una masa de gente pidiendo un abandono de la gente al programa de Gran Hermano 18. #MañanaApagonGH, es la etiqueta con la que muchos están pidiendo que los espectadores cambien de canal en la noche de los jueves. Otros van más allá y hasta han organizado una manifestación a las puertas de Mediaset para que en la cadena conozcan de primera mano que la audiencia no quiere a este Gran Hermano Revolution.

Los seguidores más acérrimos del espacio esperaban que la mayoría de edad del espacio se celebrara como Gran Hermano lo merece: con una edición memorable. Se han quedado con las ganas. En vez de encontrarse con el Gran Hermano 18 que esperaban, lo único con lo que se han topado ha sido un gran batacazo. Pero, ¿qué le ha pasado a Gran Hermano 18? ¿Por qué se está hundiendo?

La fallida revolución de los 100 en «Gran Hermano 18»

La revolución que tanto prometían los de Gran Hermano 18 se les ha vuelto en contra. El centenar de concursantes que metieron entre las cuatro paredes de Guadalix se han revolucionado, pero en contra del programa. Entre las ochenta personas que tan solo convivieron durante 48 en una casa repleta y que después se quedaron compuestos y sin concurso, han surgido algunas voces realmente críticas. «Ellos me dijeron que ya era concursante de Gran Hermano 18, no que esta era la última fase para entrar», explicaba Juan Gámez, uno de los concursantes descartados en el último momento. Él tuvo que terminar su viaje por Italia y dejar su trabajo de Londres para poder entrar en el reality. Y como su historia han decenas. Algunos han llegado incluso a declarar que «las 48 horas que pasé en la casa de Gran Hermano 18 han sido las peores» de su vida.

Engañados, abandonados e incluso maltratados. Así es como se sienten los 80 concursantes descartados que han comenzado la verdadera revolución de Gran Hermano 18, la que se libra en las redes, en las que cada día aumentan de manera exponencial las críticas al programa.

¿Y los vídeos de presentación de «Gran Hermano 18»?

Gran Hermano quiso comenzar su gala de estreno haciendo gala de los aires renovados con los que comenzaban su decimoctava edición. Y la jugada no les salió muy bien. Porque las cabezas pensantes del programa dejaron a un lado la lógica y decidieron prescindir de algunas de las cosas que hasta ahora mejor habían funcionado. Los vídeos de presentación de los concursantes, uno de los recursos más aclamados en todas las anteriores ediciones, desaparecieron por completo para dar paso a unas pruebas de cámara bastante sosas.

Jorge Javier Vázquez no convence en «Gran Hermano»

No ha cuajado. Jorge Javier Vázquez se pasó la anterior temporada de Gran Hermano 18 tratando de convencer a la audiencia de que él era el adecuado sucesor de Mercedes Milá. Pero no hay manera. Y si el año pasado el ambiente estaba ya caldeado, los malos datos de las últimas semanas no han hecho más que empeorar las cosas. 

Una vez más, en la plaza pública de Twitter, miles de telespectadores han vertido su indignación a través de la etiqueta #ZeppelinLlamaAMercedes, un hashtag que rápidamente se aupó hasta la categoría de trengind topic nacional. Mercedes Milá se ha convertido para muchos en la única salvación posible para un barco que naufraga a ritmos acelerados. 

Gran Hermano 18 ya busca soluciones desesperadas para una situación desesperada. Algunas fuentes expertas en el tema, como Pepe Herrero (ganador de Gran Hermano 7) han asegurado que Telecinco ya está empezando a preparar la artillería pesada. El rumor de la vuelta de Mercedes Milá empieza a cobrar fuerza. 

Los jefes de Telecinco esperaban que Jorge Javier Vázquez acabara por meterse al público en el bolsillo con el paso del tiempo. Pero los programas avanzan y la cosa no mejora. Los responsables de Gran Hermano 18 empiezan a creer que rescatar a Mercedes Milá es una de las pocas posibilidades que les quedan. Aunque fuese una de las posibles soluciones para salvar Gran Hermano 18, realmente no hay muchas posibilidades de que Mercedes Milá regresa al programa. No se entienden muy bien los motivos por los que Jorge Javier, uno de los presentadores estrella de Mediaset, no encaja en Gran Hermano. Pero mejor no darle vueltas, no encaja: sin más. Al dueño del cortijo de Sálvame y su versión Deluxe, que presentó Hay una carta para ti, dio las campanadas con Isabel Pantoja y torea con gracia a los concursantes de Supervivientes, se le ha atragantado Gran Hermano. ¿Consentirá Jorge Javier Vázquez que lo aparten del programa para que otro presentador coja las riendas de Gran Hermano 18? Y lo más importante, si Mercedes Milá es la salvación ¿aceptará ella volver después de haber salido de mala manera de Gran Hermano por no llegar a un acuerdo con la cadena? Suena bastante improbable, y mucho más después de las perlas que la periodista soltó en la cadena de la competencia, cuando acudió como invitada a El Hormiguero y decir cosas como estas: «Yo he sido una tía tan feliz en Gran Hermano. Tengo muy metida mi alma en Gran Hermano, pero acabaron con mi salud y por eso me fui, porque acabaron con mi salud». Suena poco probable, pero «cosas veredes, amigo Sancho». 

El fin de una de las señas de identidad de «Gran Hermano»

Nadie lo entiende. El canal 24 horas de Gran Hermano era una de las señas de identidad del programa. Funcionaba. Era seguido por los fans más fieles. Y se lo han cargado. ¿Por qué? Después de que Telecinco anunciara la eliminación del canal 24 horas, la lluvia de críticas no se hizo de rogar. Los internautas iniciaron una vez más a través de Twitter una campaña de queja con la que denunciaban que sin 24 horas, la esencia de Gran Hermano quedaba diluida. 

Y en esto no van a claudicar. La decisión de prescindir de este canal es firme. Gran Hermano no volverá a ofrecer la casa en estricto directo y los espectadores se tendrán que conformar con la selección de vídeos que el equipo de edición prepara para cada uno de los programas que se emiten en prime time. Y de ahí surge la primera polémica. Porque muchos consideran que esta decisión puede facilitar mucho las cosas para que Gran Hermano maneje los hilos a través de los vídeos manipulando las opiniones de la audiencia. Y eso que en los últimos años Gran Hermano ya manejaba bastante el canal 24 horas, ya que cuando ocurría algo interesante en la casa, fuese una bronca o una conversación a la que podían sacarle jugo, directamente optaban por pinchar la cámara de la piscina o el jardín y dejaban con la curiosidad a los telespectadores. 

Algunos secretos de «Gran Hermano», al descubierto

Aritz, concursante de Gran Hermano 16, se ha reconvertido en el azote del programa. Sus últimas declaraciones lo han colocado como el portavoz de los más desencantados con las últimas decisiones del espacio. El que fue uno de los colaboradores del Debate y uno de los concursantes con más miga de su edición se ha transformado en la peor pesadilla de Gran Hermano. Sin pelos en la lengua, el vasco ha destapado algunos de los secretos mejor guardados del programa. Y la verdad no le ha sentado bien a los espectadores. 

«En Gran Hermano se cobra una mierda. Cobras más trabajando en un McDonald's o un Burger King», sentenciaba en sus redes sociales para después rematar el golpe: «Me parece indignante que los colaboradores del programa cobren más que las personas que participan y entran en la casa».

Y por si fuera poco, Aritz continuaba destapando algunas de las fórmulas que utilizan los de Telecinco para organizar sus programas y que vuelven a colocar la sombra de la sospecha sobre los responsables de Mediaset: «Cuando vas al debate de Gran Hermano se hace una reunión donde se demuestra que ninguno de los colaboradores hace su trabajo». Y es que según el exconcursante de Gran Hermano una persona de producción es la encargada de contar todo lo que ha pasado y enfocar las opiniones de los colaboradores. «Es una estafa».

«Gran Hermano», un formato explotado hasta la saciedad

Aunque muchos no lo quisieran ver, el hartazgo que está sufriendo la audiencia de Gran Hermano era de esperar. Y si aún hay alguien que no lo viese venir, unos cuantos ejemplos. En los últimos diecisiete años ha habido 18 ediciones (incluida la actual), cinco con famosos, un Reencuentro y una Re-vuelta. Sí, echando cuentas, Gran Hermano ha emitido 25 ediciones diferentes en menos de dos décadas, y eso sale a casi dos Gran hermano por año. ¿Y si simplemente el reality está agotado? ¿Y si no da para más? ¿Qué capacidad tiene Telecinco para innovar cuando durante todos estos años ha quemado prácticamente todos los cartuchos que tenía a su disposición? Ni la posiblidad de que una embarazada entrase en la casa de Guadalix de la Sierra que han usado (de manera un poco forzada) ha surtido su efecto y al público le ha dado exactamente igual lo que dijese la rayita del test de embarazo de Pilar.

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