¿Por qué se creía que el fin del mundo llegaría este sábado, 23 de septiembre?

B. V. REDACCIÓN

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Algunas de las personas que se dedican a hacer teorías apocalípticas creían que el eclipse del pasado 21 de agosto fue un aviso de que se aproxima este destructor evento

24 sep 2017 . Actualizado a las 00:13 h.

Parece que el fin del mundo, de nuevo, ha pasado de largo. La debacle debía haber llegado, concretamente, este mismo sábado, 23 de septiembre, según teorías de los que se ocupan de estos temas del apocalipsis, los mismos que dijeron hace cinco años que la vida en el planeta tal y como la conocemos desaparecería para siempre. Y se basaban, en su momento, en las supuestas predicciones de los mayas.

En esta ocasión, la fecha del fin del mundo no venía del pueblo americano, sino de la Biblia, el texto sagrado del cristianismo, que supuestamente esconde las claves para interpretar cuándo llegará el apocalipsis profetizado.

¿Quién lo dice?

El teórico David Meade lanzó, hace año y medio, un libro titulado Planeta X-La llegada del 2017, donde decía haber calculado la fecha en la que iba a suceder los hechos profetizados por el libro del Apocalipsis. Y marcó en el calendario, concretamente, el 23 de septiembre del 2017.

Su cálculo se basa sobre todo en versos y códigos numéricos de la Biblia, en donde tiene una gran importancia el número 33.

«Jesús vivió 33 años. El nombre Elohim, que es el nombre del dios de los judíos, es mencionado 33 veces en la Biblia», le contó Meade al Washington Post. «Es un número, desde el punto de vista bíblico, significativo. Y yo hablo de astronomía y de la Biblia al mismo tiempo», explicó.

¿Por qué el 23 de septiembre?

Meade ha considerado que el eclipse total del pasado 21 de agosto era un signo de que se acerca el apocalipsis profetizado. «Cuando el eclipse empiece el 21 de agosto, el amanecer será oscuro, como predijo Isaías, y a esa luna se le llama "luna negra"». Es entonces cuando llega la cuestión del número 33: «La "luna negra" ocurre una vez cada 33 meses [...] y, no por casualidad, el eclipse ha empezado [en su paso por Estados Unidos] en Oregón -el estado número 33- y ha acabado en el paralelo 33, en Carolina del Sur».

No se acaba ahí la cosa. «Un eclipse de estas características no ha ocurrido desde 1918, que fue hace 99 años, es decir, 33 veces tres».

Y algo más: El 23 de septiembre, fecha del supuesto fin del mundo y solo un día después del inicio del equinoccio, era, precisamente, 33 días después del eclipse solar.