Lotte Reiniger: Las sombras que precedieron al universo Disney

La Voz

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Unas tijeras y algunos cartones fueron las únicas herramientas que necesitó esta artista alemana para crear toda una filmografía basada en algunos de los cuentos más populares de su época

02 jun 2016 . Actualizado a las 18:51 h.

Lotte Reiniger comenzó a hacer historia en silencio. Como lo hacen los grandes genios. Disfrutando de lo que para ella era un simple juego. Y eso que Lotte Reiniger solo necesitó unas tijeras y un simple papel para crear, con infinita paciencia, todo un mundo de delicadeza, ingenuidad y belleza. Pero su aportación al mundo del cine no se quedó en la simple belleza. Porque Lotte Reiniger fue la encargada de poner las primeras piedras sobre las que años después se asentaría todo el complejo universo de la animación. Enamorada del cine, esta alemana creó el testigo que años después recogería el mismísimo Walt Disney. Y lo hizo con unas simples siluetas animadas. Lotte Reiniger, una auténtica visionaria, se adelantó una década a la técnica multiplano, la misma que años después catapultaría la industria del gigante de animación. Su gran largometraje, reconocen los que saben, no fue el primero de su género; pero sí el más antiguo de todos los que se han conservado. Titulado Las aventuras del príncipe Achmed, el primer trabajo de Lotte Reiniger fue, a pesar de no figurar en el recuerdo de la mayor parte de la sociedad, uno de los grandes triunfos cinematográficos de todos los tiempos. Porque esta película, que resultó demasiado técnica para los coetáneos de Lotte Reiniger, fue un completo fracaso económico en su tiempo, pero toda una obra de arte en el nuestro. 

Las aventuras del príncipe Achmed, cuya trama no es más que un pastiche de varias de las historias que se relatan en el mágico y exótico mundo de Las mil y una noches, fue la obra en la que centró tres años enteros de su vida y que la catapultó hasta los círculos más selectos y vanguardistas de la Alemania de entreguerras. El tiempo invertido en la grabación de esta película -estrenada en el año 1926- cobra todo el sentido cuando se estudia el proceder de Lotte ReinigerPorque esta artista teutona manipulaba pequeños recortes de cartón y finas láminas de plomo bajo una primitiva cámara con la que conseguía crear auténticas historias animadas, que después de ser coloreadas cobraban una belleza realmente sorprendente.

Pero el talento de Charlotte Reiniger, conocida por todo el mundo como Lotte, comenzó a fraguarse mucho tiempo atrás. Como cualquier genio, Lotte Reiniger comenzó a sentir el gusanillo del cine desde bien pequeña. Atraída por el mundo de las sombras chinescas, la artista alemana supo casar sus dos pasiones para, desde bien pequeña y como un inocente juego, crear un teatro casero con el que deleitar a sus allegados. Entrada en la adolescencia, fue el cineasta francés George Méliès quien cautivó el cinematográfico ingenio de Lotte Reiniger.