Duke Kahanamoku, la semilla del surf

Hace 125 años que nació este hawaiano medalla olímpica de natación, socorrista, e incluso actor


Redacción

Duke Kahanamoku. Todo empezó con este nombre. Este hawaiano es el padre del surf moderno. Hoy en día, es habitual ver a cientos de personas surcando el mar con sus modernas y ligeras tablas. Sin embargo, los aficionados de ahora distan mucho de ser los primeros promotores de esta modalidad deportiva, de la que se tienen las primeras noticias alrededor del año 1770.

Un siglo antes del nacimiento de Duke Kahanamoku, el capitán James Cook descubrió la gran destreza con la que los antiguos hawaianos entraban en el mar manejando unos troncos de madera. El explorador llegaría a confesar: «El arrojo y la destreza con los que vi realizar maniobras complicadas y peligrosas fue difícil de creer». En esta primera etapa del nacimiento del surf también había un componente religioso, puesto que el monarca de la tribu poseía una tabla que había sido sacada de un árbol distinto a las del resto de sus plebeyos. Este madero servía para distinguir a aquellos hawaianos que tenían sangre real. Además, este deporte servía también para que las personas demostraran su coraje y, en lugar de batirse en duelo, la competición consistía en ver quién era capaz de realizar las maniobras más arriesgadas y con mayor habilidad sobre las olas.

Censura religiosa 

Sin embargo, la llegada de los expedicionarios occidentales supuso un revés para este deporte, que durante varias décadas dejó de practicarse porque las corrientes religiosas llegaron a calificarlo de inmoral. El motivo: que el cuerpo de los surfistas estaba prácticamente desnudo. Descendientes de antiguos reyes hawaianos decidieron juntarse varios años después para recuperar la tradición de remontar las olas utilizando tablas de madera. La cita fue en la playa de Waikiki, y entre los diez surfistas que quisieron rendir homenaje a este deporte se encontraba el famoso campeón olímpico de natación, salvavidas, remador en canoas, e incluso actor, Duke Kahanamoku, que pasaría a la historia como el padre del surf moderno.

Duke Kahanamoku surfeando en 1939

Amigo de los viajes, Duke Kahanamoku fue el encargado de llevar esta modalidad deportiva a numerosos países del mundo, en los que realizó exitosas exhibiciones, que sirvieron de germen a lo que hoy conocemos como surf. Corría el año 1914 cuando este deporte llegó a California, Europa y Australia, lugares en los que pronto comenzó a sumar un gran número de afi cionados.

Evolución

Duke Kahanamoku fue el que plantó la semilla, pero con el paso de los años llegó una constante evolución de este deporte: se fueron perfeccionando las técnicas para mantenerse en pie más tiempo, a la par que se construían tablas con materiales más ligeros, que poco a poco fueron desplazando a la madera. Resinas, fibra de vidrio y espuma de poliuretano se han convertido en la materia prima de estos singulares vehículos para cabalgar las olas. 

De pasar a ser una práctica reservada a las tribus hawaianas, y luego solo practicado por unos cuantos privilegiados, gracias a la visión y al desempeño de Duke Kahanamoku hoy el surf se ha convertido en una forma de vida, de cientos de personas cuya única motivación es encontrar esa ola perfecta sobre la que poder surcar el mar durante más tiempo. Los numerosos kilómetros de costa con los que cuenta Galicia la hacen una región muy apropiada para la práctica de esta especialidad deportiva, que ya cuenta con numerosas competiciones oficiales y arenales dedicados exclusivamente a los amantes del surf. 

Las otras alternativas

Una tabla, mucha agilidad y grandes olas, son las tres condiciones indispensables para practicar surf, aunque, a partir de esta modalidad deportiva, han surgido otras más complicadas para surcar el mar. El windsurf es una de ellas, y consiste en colocar a la tabla una vela y desplazarse sobre las olas aprovechando la fuerza que el viento ejerce sobre ella. Dicho mástil es articulado y permite la rotación libre en todas las direcciones, ya que sólo está unido a la tabla por el pie. El deportista puede cambiar de dirección de la tabla solo con girar la vela y colocarla a favor de las rachas de aire, lo que le permitirá coger una mayor velocidad.

Cometa

Mucho más arriesgado que el windsurf es el kitesurf, modalidad de navegación que consiste en el uso de una cometa de tracción, que está sujeta al deportista por cuatro o cinco líneas dos fijas a la barra y las restantes al arnés que lleva puesto?, permitiendo que se deslice sobre el agua mediante una tabla diseñada para este deporte. Para poder practicar el kitesurf hay que contar con un material básico como son la cometa, la barra de dirección, la tabla, el casco, el chaleco y un traje de neopreno con escarpines. 

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