Tamara Falcó, en la presentación de su programa: «Por ahora ni Dios se quiere casar conmigo»

La hija más mística de Isabel Preysler mostrará su vida en «We Love Tamara»

Primeras imágenes de «We Love Tamara» El «personality show» protagonizado por Tamara Falcó

La Voz / EFE

Tamara Falcó, la hija de Isabel Preysler y el marqués de Griñón va camino de convertirse en una de las protagonistas de la nueva temporada en televisión. Al menos es lo que se desprende de la presentación de su programa, We Love Tamara, que se comenzará a emitir el próximo 12 de septiembre en Cosmopolitan TV.

La más mística de los vástagos de Isabel Preysler, que recientemente hizo la confirmación y ha pasado sus vacaciones en un convento, mostrará su vida ante las cámaras en diez episodios producidos por La Caña Brothers.

Esta mañana Tamara Falcó ha participado en la presentación para la prensa de este «presonality show». Lo hizo, según recoge Efe, con una hora de retraso, enfundada en un ajustado vestido granate y repartiendo sonrisas y bromas.

«Por ahora ni Dios se quiere casar conmigo», ha respondido a las preguntas sobre su vocación religiosa y la posibilidad de retirarse a un convento. De momento, le basta con acudir cada día a misa de ocho o, si está de viaje, rezar el rosario en pleno vuelo, tal y como puede verse en los clips promocionales del programa. En los anuncios de su nuevo programa, que desde hace unas semanas ya emite Comospolitan TV, participa también Boris Izaguirre y la propia Tamara Falcó.

La joven hizo referencias al primer milagro de Jesús que «fue convertir el agua en vino». Y explicó que siempre había tenido idea de hacer un programa, pero «no sabía cómo encajarlo».

«Mi vida ha sido mostrada desde pequeña, así que no es tan raro», ha comenzado a explicar. «El Hola es nuestro álbum familiar y estoy encantada, pero me apetecía contarlo yo misma», ha remachado.

En We Love Tamara pretende mostrar «la esencia de su vida», y así, se la puede ver en su trabajo como embajadora de marcas, poniéndose a punto en el gimnasio y tratando de vivir como «una chica sencilla», yendo de «brunch» o comprando los periódicos y el pan. Pero también mostrará otras facetas más extremas, como su pasión por los deportes de aventuras: tiro con arco, nado en río rápido o salto en paracaídas. «Es una experiencia maravillosa, se lo recomiendo a todo el mundo», asegura sobre esta última práctica. Durante el rodaje, eso sí, tuvo que afrontar imprevistos que le atemorizaron más que el salto al vacío. «Estaba cayendo y de repente: ¡una baba delante de toda España! -exclama señalando la comisura de los labios-. Pero lo han quitado, así que no lo vais a ver».

Habrá episodios también para la vida familiar: en los viñedos con su padre, Carlos Falcó, un encuentro con su hermano Enrique Iglesias -«queríamos hacerlo en su avión pero justo lo acababa de vender», apunta- o hablando en inglés con su madre, Isabel Preysler, durante un viaje a París.

«¿Cómo convencieron a Isabel para salir en televisión?», preguntan los periodistas, que recuerdan que Preysler no salió muy satisfecha de la experiencia que ella misma tuvo con las cámaras hace más de veinte años, en el programa «Hoy en casa». «Le dije que iba a ser algo tipo documental que iban a poder ver sus nietos, así le convencí», admite. «Pero es que en su programa se tiraban 40 minutos con 'cómo poner un tenedor'», añade, visiblemente satisfecha con la factura de We love Tamara, ágil, moderna y elegante. Eso sí, a veces se le hace raro verse a sí misma: «Se me mueven las cejas todo el rato», dice molesta.

El rodaje, en general, ha sido un «trabajo duro», con sesiones de hasta 16 y 18 horas. «Al principio me daban guiones y era un desastre. Entonces vimos que era mejor hacerlo natural y que fluyera», explica.

Alaska y Mario Vaquerizo, precursores del formato -aunque la denominación «personality show» ha sido acuñada por los autores del programa de Falcó- también aparecen en otro episodio, en una divertida cena en la que Vaquerizo confiesa que se siente muy identificado con ella. Sobre las comparaciones con Paris Hilton, la rica heredera estadounidense que también tiene su propio «reality» a medida, Tamara Falcó no las comparte del todo: «Cada una tiene su personalidad», afirma educadamente.

Aún quedan cosas por grabar, como un viaje solidario a Mozambique que tiene previsto de forma inminente. «¿Después que vas a hacer?», preguntan de nuevo los periodistas. «Mmmm.... pues acabo mi contrato con Porcelanosa y... la verdad es que no sé qué voy a hacer».

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