El nuevo papa: El personal del Vaticano jura que no dirá nada de lo que oiga y vea


La Capilla Paulina acogió ayer por la tarde un acto de gran trascendencia tras el escándalo Vatileaks: el personal que ayudará a los cardenales durante el tiempo que permanezcan encerrados entre la Capilla Sixtina y la Casa de Santa Marta juró mantener el secreto de todo cuanto oiga y vea. Entre otros, pasaron por el trance el secretario del colegio cardenalicio, el maestro de celebraciones litúrgicas, los ceremonieros, los curas y monjas encargados de la sacristía pontificia, los sacerdotes políglotas que hacen confesiones, médicos y enfermeros, encargados de los ascensores del palacio apostólico, el personal del comedor y la limpieza, el de la florería y los servicios técnicos y los chóferes que trasladan a los electores.

Además de abstenerse de usar de «cualquier instrumento de grabación, audición o visión», los ayudantes asumen que una mínima infracción comportaría «aquellas penas espirituales y canónicas que el futuro sumo pontífice determine adoptar».

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos

El nuevo papa: El personal del Vaticano jura que no dirá nada de lo que oiga y vea