Tras jugar 18 minutos en septiembre por una molestia, el catalán afronta la tarea de recoger el testigo de Miguel Román para liderar el juego del cuadro vigués
03 oct 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Octubre debe ser el mes de Aleix Febas, que este viernes anotó el tanto del Celta en el amistoso invisible ante el Santa Clara. El catalán lleva inédito casi desde el mes de agosto, pero ahora parece recuperado por completo para afrontar un momento delicado en la sala de máquinas del equipo tras pasar por el quirófano Miguel Román, que estará parado hasta después del parón de noviembre. Febas e Ilaix Moriba son la pareja de mediocentros superviviente del primer equipo y pendiente de la evolución de Andrés Antañón, Hugo Burcio es el recambio desde el filial; de hecho, está por ver si entrará en la convocatoria para el partido del Fortuna en Gijón. Este viernes, sin ir más lejos, fue titular en el amistoso ante la falta de efectivos, aunque Moriba ya debe estar con el grupo a principios de la próxima semana.
Febas fue uno de los destacados del verano. Por su protagonismo en los cinco amistosos disputados y por su adaptación a la carrera, pero llegada la competición oficial, los problemas físicos le apartaron del campo: dos partidos en liga, ambos en agosto, con 167 minutos, y un rato en Europa en sus únicos 18 minutos del mes de septiembre. En total, de ocho participaciones posibles, tomó parte en tres y acumuló un total de 185 minutos. Demasiado poco para un futbolista llamado a ser diferencial en la sala de máquinas y cuyo fichaje se convirtió en prioritario.
Ahora le toca dar un paso al frente y aprovechar la oportunidad que le brinda una baja tan significativa como la del gondomareño. De entrada, el ilerdense parece haber dejado atrás la lesión costal y en condiciones de acumular partidos en el próximo mes y medio al que le esperaban nueve citas a los celestes (cinco de liga, tres de Europa y una de la Copa del Rey), comenzando por Elche, ante el equipo que le cambió la vida de mano de Eder Sarabia. «Es el entrenador que más me ha marcado, no solo porque lo que he jugado, sino por lo que me ha enseñado, a ver el fútbol de forma diferente y a buscar otras cosas», comentó el centrocampista a La Voz en una entrevista.
Sin Miguel Román, Febas debe asumir el papel de organizador, moviendo al equipo y acelerando el juego en compañía de Ilaix, que también puede ejercer de 6 o de 8 en función de las necesidades del equipo. Con Moriba coincidió en el once inicial del primer tiempo ante el Athletic, seguramente el peor día de la temporada de los celestes. Con el de Gondomar había estado en la formación inicial de Mestalla en la primera jornada liguera. Ante el Omonia, en Chipre, entró en el campo cuando faltaban 18 minutos en sustitución de Burcio, que ayer fue su pareja de baile.
El primer reto para Aleix debe ser responder a la exigencia física de la seguidilla de partidos y, en segundo lugar, liderar el plan de Giráldez, tanto a la hora de buscar el juego de ataque como de defender en bloque medio o bajo. El momento de recuperar el tiempo perdido.