La lesión de Miguel Román agrava el problema de efectivos en la medular del Celta

LA VOZ VIGO

GRADA DE RÍO

El jugador del Celta Miguel Román, en un partido de la presente temporada.
El jugador del Celta Miguel Román, en un partido de la presente temporada. Alejandro Matias Acosta

El gondomareño, que había regresado a un gran nivel, se someterá a una artroscopia por presentar un cuerpo libre articular en la rodilla derecha

30 sep 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Miguel Román vuelve a la casilla de salida. El centrocampista sufre una lesión de rodilla, según confirmaron las pruebas médicas, por lo que pasará por el quirófano para someterse a una artroscopia en los próximos días y estará de baja entre cuatro y seis semanas. Esto significa que podría estar disponible para después del parón de noviembre, aunque se perderá nueve partidos (cinco de liga, tres de Europa League y uno de Copa del Rey). El gondomareño sitió un pinchazo en el entrenamiento vespertino del lunes y los exámenes practicados este martes confirmaron el alcance de la lesión. El Celta se queda ahora con Ilaix Moriba, Aleix Febas y los canteranos Hugo Burcio y Andrés Antañón para el doble pivote. El curso pasado, los vigueses notaron mucho su ausencia, que coincidió con el abril negro.

«O centrocampista celeste presenta un corpo libre articular no xeonllo dereito, segundo confirmaron as probas médicas realizadas tralas molestias sufridas no adestramento de onte. O xogador será sometido nos próximos días a unha artroscopia para a súa extracción, nunha intervención que levará a cabo o doutor Juan José García Cota», indicó el Celta en un comunicado en el que también informó del tiempo de recuperación que se calcula si todo va según lo previsto: «En ausencia de complicacións, estímase un período de baixa de entre 4 e 6 semanas».

La lesión corta la progresión de un Miguel Román que comenzó la temporada como un tiro después de superar una fractura del quinto metatarsiano del pie izquierdo que le obligó a pasar por el quirófano y le que tuvo apartado de los terrenos de juego los últimos tres meses de competición. El gondomareño trabajó durante todo el verano con la intención de llegar en condiciones al inicio de la pretemporada, el día 10 de julio recibió el alta y ya participó en el primer amistoso en Braga. Hasta la fecha, era uno de los jugadores que habían participado en los siete partidos de liga, siendo titular en seis de ellos, sumando 578 minutos y anotando un gol frente al Racing de Santander. También disputó los 90 minutos en el único duelo continental hasta ahora, ante el Omonia en la primera jornada de la Fase Liga de la Europa League. Estaba siendo uno de los jugadores capitales para Claudio Giráldez.

Si se cumple la baja de las seis semanas, Miguel Román podría volver después del parón de noviembre y se perderá los duelos de liga con el Elche, Alavés, Betis, Rayo Vallecano y Levante, las citas de Europa con Juventus, Celtic y Union St. Gilloise y la primera eliminatoria de la Copa del Rey. Podría regresar para la contienda ante el Real Madrid en el Bernabéu (el fin de semana del 22 de noviembre).

Cómo queda el medio campo

Por el momento, el Celta se queda con dos mediocentros de la primera plantilla y otros dos que han escalado desde el filial, a los que podría unírseles en caso de necesidad Hugo Álvarez, que ya fue utilizado en alguna ocasión por Claudio Giráldez en esa demarcación. Todo, para afrontar un mes y medio cargado de partidos, con dos citas semanales por sistema hasta el parón de noviembre.

En este escenario, hay que tener en cuenta que Moriba está concentrado con Guinea, aunque mañana juega su último partido y podría estar de vuelta para comenzar a trabajar la próxima semana con el equipo, y también que Febas tuvo problemas físicos en el inicio de temporada que han reducido de un modo considerable su participación, hasta el punto que en todo el mes de septiembre solo intervino en los últimos 18 minutos del partido de Chipre en Europa League. En liga, no juega desde el 30 de agosto, ante el Athletic Club.

Andrés Antañón y Hugo Burcio no serán el plan B, sino dos alternativas más para Claudio Giráldez. En el caso del vigués, está parado desde el 3 de septiembre, cuando disputó 63 minutos en Anoeta, por mor de un esguince de tobillo que, por el momento, le ha impedido sumar minutos tanto con el primer equipo como con el filial.

Burcio, por el contrario, ha estado disponible en todas las jornadas y en las últimas fechas aumentó su protagonismo de un modo considerable. El espigado mediocentro nacido en Galapagar, pero en Vigo desde los 14 años, ya disputó siete partidos (cuatro con el filial y tres con el primer equipo). A las órdenes de Fredi Álvarez, jugó el sábado pasado ante el Sabadell y, a priori, también debería repetir el domingo ante el Sporting en El Molinón, en gran medida porque Adrià Capdevila es el único pivote disponible en el B a la espera de Stefan Bajcetic, que no ha podido entrar en ninguna convocatoria por el momento. Mateo Sobral, ahora con la sub-18, está siendo el complemento para la sala de máquinas del segundo equipo.

Una solución de emergencia también podría ser Hugo Álvarez. El ourensano es el jugador más polivalente del equipo, el curso pasado ocupó hasta cinco posiciones diferentes y una de ellas fue la de mediocentro de un modo muy ocasional. Ahora, dado el panorama, podría ser una opción a tener más en cuenta. Sergio Carreira también se coloca como tercer centrocampista por norma en muchos partidos por la salida de balón del rival, pero, en este caso, su posición forma más parte del plan de partido, ya que en fase defensiva debe ejercer de carrilero.