Amargo estreno de Faye y Hugo

Manuel García Reigosa
M. G. REIGOSA REDACCIÓN / LA VOZ

GRADA DE RÍO

El central del Celta Abdoulaye Faye, durante su debut como céltico, ante el Athletic Club.
El central del Celta Abdoulaye Faye, durante su debut como céltico, ante el Athletic Club. M.Moralejo

El central trató de jugar con sencillez, el punta no recibió balones y ambos se quedaron en el banquillo en el cuádruple cambio de Giráldez al descanso

31 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Al central Abdoulaye Faye y el delantero Hugo González les correspondió el peor guion para la función del estreno, porque al Celta le tocó jugar cuesta arriba. Se vio desarbolado por un Athletic Club que parecía poseído, que en la primera parte firmó un monólogo. Se jugó casi todo el tiempo en el medio campo vigués. Tan es así, que la primera noticia del punta valenciano llegó al filo de la media hora de juego, cuando bajó para ayudar a defender un saque de falta de los rojiblancos.

En ese período inicial el zaguero senegalés jugó con aplomo. Siempre trató de sacar el balón jugado, con sencillez, sin complicarse la vida. No parecía que le pesase ni el escenario ni que fuese el primer partido en esta nueva etapa para él.

A Hugo González se le volvió a ver en el minuto 42, defendiendo en otro saque de falta, en el que no estuvo fino para tapar el espacio a Navarro. Arriba no le llegó un solo balón. Ni en condiciones ni de ninguna manera, de modo que no pudo sacar brillo a su mejor cualidad, la de chutar entre los tres palos.

Fueron 45 minutos de un control incontestable por parte del Athletic. El primer gol llegó por el costado opuesto al de Faye. En el segundo, por el centro, el rival encontró la ventaja gracias a la recuperación adelantada, con el equipo vigués descolocado. Quizás Faye pudo hacer algo más para evitar que el balón le llegase a Navarro dentro del área. En el descuento llegó su único error, aunque él mismo lo corrigió.

A pesar de todo, el Celta tuvo dos ocasiones claras, una de Williot Swedberg, que remató flojo, y un cabezazo de Ferran Jutglá que se fue al larguero. Hugo solo consiguió participar en el lanzamiento de una falta lateral que embolsó Unai Simón sin problemas.

Estaba claro que Claudio Giráldez no se iba a queda de brazos cruzados en el intermedio. Buscó la reacción con un cuádruple cambio y Faye y Hugo González fueron dos de los sacrificados. Evidentemente, no olvidarán el estreno, que en el caso del afrincano era en el Celta y en Primera División. No se llevarán el recuerdo que hubiesen deseado. Fueron 45 minutos en los que, a pesar de encajar dos tantos, Radu fue de los pocos que sumó. Recibió dos, pero evitó otros dos.

Lo que no cambia es que sacar a Iago Aspas es invocar al talento, por más que el capitán se esté acercando a los cuarenta años. Cuando recibe el balón suelen pasar cosas, porque la velocidad de pensamiento no decae con la edad. Con él y con Miguel Román sobre el césped la circulación fue otra. Pero volvió a faltar presencia en el área rival.

Lo cierto es que nadie salió la rescate. Nadie se borró y todos los intentaron, si bien al equipo le está faltando encontrar su golpe de pedal en este arranque de temporada. Con los cambios, el Celta mejoró sustancialmente, pero no consiguió poner en aprietos a un Athletic de Bilbao que jugó en función del marcador, sin verse asediado.

El estreno del curso del Celta en Balaídos tampoco está siendo dulce. Segunda comparecencia en casa y segunda derrota.