El entrenador del Celta señala que el conjunto rival tiene «una plantillaza» y que les espera un partido «muy complejo»
29 ago 2026 . Actualizado a las 18:50 h.El entrenador del Celta, Claudio Giráldez, está convencido de que el inicio de liga del Athletic Club, rival al que su equipo recibe este domingo en Balaídos, no se corresponde con el nivel de la «plantillaza» que dirige el alemán Edin Terzic. «Es un 'cero puntos' mentiroso. Tienen muchos recursos para hacer daño, un gran entrenador y un gran legado que dejó Ernesto (Valverde). Sin ninguna duda, va a estar en la parte alta de la clasificación. Me parece un partido muy complicado, como siempre son contra el Athletic Club», apunta.
Sus dos derrotas las achaca a haberse quedado de forma prematura en inferioridad numérica en el caso del primer duelo, ante el Sevilla, y a tratarse de la visita al Barcelona en el segundo. «Se quedan con uno menos en los primeros compases, en el primer partido en casa, con un entrenador nuevo, un cambio de idea de ciertas cosas, aunque creo que en otras las mantiene...Ese primer partido era muy complicado poder sacarlo adelante y luego visitar el Camp Nou», analiza. Recuerda que el curso pasado firmaron contra ellos «uno de los mejores partidos en casa». «Sufrimos muchísimo en el partido de vuelta y este año tenemos, a mayores, la incógnita de un entrenador que lleva menos recorrido aquí, pero que ha demostrado en su etapa anterior que es uno de los top. Vamos a intentar sacar los tres puntos en casa, que es lo que queremos», añade.
Giráldez también reflexionaba, preguntado al respecto, sobre la «evolución natural» que les ha llevado a estar menos tiempo en bloque alto. «Viene de las competiciones, el número de partidos y una evolución en mí, de permitirme no estar siempre alto, no estar sufriendo en el banquillo y no estar totalmente incómodo, sino entender que, muchas veces, la carga de partidos o un buen hacer del rival o que te sacan muchos jugadores te lleva a estar en bloque bajo y que tenemos que también estar tranquilos y seguros ahí», señala. Partiendo de que no es lo que quieren, aspiran a estar cómodos cuando toque. «El equipo evolucionó bien a ello el año pasado. Nunca es nuestro plan estar en bloque bajo, no es lo que queremos, pero somos capaces de estar cómodos en bloque bajo y tenemos que ser cada vez más ricos como equipo, tener más recursos», analiza.
La intención del Celta de Giráldez siempre va a ser, dice, «estar lo más cerca del bloque alto, poder empujar». Pero contempla que «hay ciertas alineaciones o perfiles de los jugadores en la primera y segunda línea de presión que permiten ser más agresivos o menos». Y ahonda: «No es lo mismo que esté en primera línea de presión Pablo (Durán) que esté Iago (Aspas), que esté Borja (Iglesias) o que esté Ferran (Jutglà), son perfiles distintos. A veces nos interesa estar más en un bloque medio que en un bloque alto por esas características, por jugadores que a lo mejor entiendan mejor la basculación, por jugadores que están más cómodos yendo a pares hacia adelante. Tenemos que tener la variabilidad y también sorprender al rival en nuestras presiones».
El preparador céltico admite que les ha faltado en estos dos primeros encuentros «tirar, finalizar, centrar, atreverse». Y lo atribuye a tres cuestiones. «Primero, hay una parte física de verticalidad, que ya no solo el jugador que tiene que tirar el desmarque, sino el que la echa sabe que si echa el balón al espacio el partido se convierte más en esto y tú a lo mejor no te encuentras del todo perfecto para poder hacerlo y tratas de controlar más», desgrana. En segundo lugar, recuerda que han «jugado contra dos equipos en un 5-4-1 clarísimo en un bloque medio-bajo, lo que hace difícil finalizar, encontrar espacios. De hecho, el gol viene de un robo a Torró en una situación más rápida en la que encontramos cómo finalizar».
El tercer punto en su análisis es que «muchas veces, ya más allá del tema físico, tu atrevimiento a arriesgar, perder la pelota contra bloques bajos es menor cuando tus piernas no responden y pretendes ser un poquito más conservador en la propia pelota. Ya no solo en desmarque sino en situaciones de no perder, de no arriesgar», a lo que se suman situaciones técnicas. «Cuantos más partidos tienes encima, más te atreves al último pase a un tiro, a un centro. Espero que tenga razón y que poco a poco vayamos viendo esa evolución del equipo y esa verticalidad y ese atrevimiento mayores en los últimos metros que creo que es lo que nos ha faltado en estos dos partidos», destaca.