El equipo vigués había hecho lo más difícil, adelantarse en el marcador ante un rival cerrado, pero la expulsión de Marcos provocó un cambio radical
29 ago 2026 . Actualizado a las 00:18 h.Hay cosas que se escapan a lo táctico: la expulsión de Marcos Alonso condicionó muchísimo todo lo que pasó en Balaídos frente al Osasuna, porque cambió por completo el partido. Porque el Celta había hecho lo más difícil ante un rival cerrado, que era adelantarse en el marcador, pero luego, la roja y el penalti provocaron un cambio total del guion de la contienda.
El partido
El Celta había hecho lo más difícil
El Celta consiguió lo que parecía más complicado, adelantarse en el marcador ante un rival que hasta el minuto 34 no comenzó a tener llegada. Pero la jugada de la expulsión lo cambió todo, porque el Osasuna remonta y pasa a tener el dominio del balón, aunque el Celta fue capaz de acabar en el campo contrario, pero sin generar apenas ocasiones. Quizás si llega a estar Borja Iglesias, igual el equipo tendría un poco más de presencia en el área ante un Osasuna al que es difícil de hacerle gol.
Los centros laterales alimentaron al Osasuna
El Osasuna es un equipo que si tiene espacios para sacar el balón fuera y luego meterlo en el área, se convierte en muy peligroso y los dos goles vinieron de centros laterales (incluyendo la jugada que originó el penalti). El primer gol es un balón de área que derivó en un fallo en la marca. Kike Barja fue indetectable para Javi Rueda.
LAS ORIENTACIONES
Acostumbrados a las orientaciones en vertical
Los jugadores están acostumbrados a las orientaciones en vertical (de portería a portería), pero cuando son balones laterales, ellos siguen en vertical. Es uno de los ítems que los entrenadores tenemos muy en cuenta.
ESTADÍSTICA
Dos faltas, una roja
Creo que la imagen congelada de la televisión condicionó al árbitro en la expulsión de Marcos Alonso, porque le ponen la planta en la pierna del rival y pienso que el árbitro debía visionar antes la jugada al natural porque si no, ya estaría condicionado. En el desarrollo de la jugada, el central celete no se puede apartar de su propia inercia. Él fue a disputar la pelota, no a hacerle daño al rival. Para mí, el lance no pasó de una acción de pelea.
Oportunidades
La finalización, tarea pendiente tras tirar solo cuatro veces a puerta
Cuatro tiros, dos entre los tres palos. Ese fue el botín ofensivo del Celta ante el Osasuna después de 100 minutos de juego. El propio Claudio reconoció que necesitan mejorar en la finalización y ser más verticales. Le pasó tanto en Valencia como ante el Osasuna, pero en este caso, ya tenía claro que iba a ser un partido sin ocasiones incluso once contra once.
Apartado físico
Ritmo lento con la pelota
Los entrenadores decimos que es un ritmo lento con la pelota cuando el tiempo llegar a la portería contraria se demora mucho y, en ese sentido, el ritmo es lento. Otra cuestión que inculcamos mucho es que todo lo que empieza tiene que terminar y el Celta puede tener el balón mucho tiempo y acabar poco. Eres más un equipo prometedor que uno cumplidor porque la posesión es como para crear peligro.
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