Marián Mouriño: «Reafirmo mi responsabilidad de trabajar sin descanso para sentar las bases de los próximos 100 años del Celta»
GRADA DE RÍO
La presidenta del club, pregonera del Cristo de la Victoria, le agradece «la oportunidad de presidir el Celta elevándolo más allá del fútbol»
01 ago 2026 . Actualizado a las 15:32 h.La presidenta del Celta, Marián Mouriño, ha reafirmado este sábado, durante la lectura del pregón de las fiestas en honor al Santísimo Cristo de la Victoria de Vigo, su «responsabilidad de trabajar sin descanso» para sentar las bases de «los próximos 100 años» del club vigués. «Unas bases que van mucho más allá del fútbol porque nos comprometen cada día con la formación de jóvenes canteranos y canteranas» que pasan la entidad con el sueño de llegar ser profesionales. «Nuestra función es formarlos como futbolistas, pero nuestra obligación es ayudarlos a crecer como personas y educarlos en valores», afirma la mandataria, acompañada por buena parte de su familia, por la que también daba las gracias.
Los preceptos que guían sus pasos en el cargo también incluyen, recordaba, «la inclusión», a través de proyectos como el Celta Integra, porque «sus jugadores encuentran en el fútbol un espacio más igualitario, más abierto y más feliz», así como con «la igualdad» entre hombres y mujeres. Así, tampoco faltó la referencia a la apuesta por el fútbol femenino con la puesta en marcha, hace dos años, de As Celtas, equipo con el que pretenden ser «un ejemplo para tantas niñas y mujeres que todavía encuentran barreras en su camino», además de ayudarlas a convertir «la ilusión en ambición y avanzar con decisión hacia sus sueños».
Mouriño agradece al Cristo «la oportunidad de presidir el Celta elevándolo más allá del fútbol, desde su cultura, su música, su lengua, como un símbolo de identidad que proyecta a Galicia por el mundo», así como haberle permitido contar con «la valentía para tomar decisiones en los momentos oscuros y afouteza para actuar con determinación». Argumenta la presidenta que «el Celta, como la fe y la Iglesia, pertenecen a su gente» y los que dirigimos deben «estar cerca de ellos y entenderlo», algo que ha tratado de hacer desde que sucedió a su progenitor, hace casi tres años. Y a él se refería también: «Gracias por el privilegio de transmitir el sentimiento celeste a las siguientes generaciones como mi padre hizo conmigo».
La dirigente celeste agradecía, asimismo, a la Cofradía del Cristo de la Victoria que la eligiese para dar el pregón de esta edición, once años después de que lo hiciese su padre, Carlos, antecesor en el cargo de presidente del Celta y presente en el acto. «Para mí el Celta y el celtismo son una gracia divina, una fuerza capaz de tocar y transformar la vida de una comunidad entera. Permíteme, Señor, seguir ayudando, ilusionando y construyendo un Celta cada vez más grande y más representativo de ese Vigo valiente, emprendedor y solidario que siempre has protegido. Sin querer comparar, porque la divinidad es incomparable, no hay vigués que no quiera a su Cristo y no hay vigués que no quiera a su Celta», apuntaba.
El alcalde de la ciudad, Abel Caballero, recordó que la hija de Carlos Mouriño es «la única mujer» que actualmente preside un club de Primera División, además de ser «la primera» en ostentar la presidencia del club celeste. «Asumió con determinación ponerse al frente del Celta y lo está colocando en el gran momento de su historia. Marián, nuestra admiración, nuestro reconocimiento y nuestro respeto», le transmitía el regidor socialista.