Marián Mouriño: «Mi padre lloró como un niño con el ascenso del Celta Fortuna; es el mejor regalo que le podía hacer»
GRADA DE RÍO
La presidenta valora el recorrido del filial hasta llegar a Segunda, ensalzando a Fredi Álvarez y celebrando su continuidad
10 jul 2026 . Actualizado a las 17:39 h.La presidenta del Celta, Marián Mouriño, fue la encargada de abrir la rueda de prensa por la renovación de Fredi Álvarez, mostrando su alegría por continuar contando con él. «Estamos muy, muy contentos de que siga con nosotros y haya renovado por dos años más», decía antes de hacer un repaso por los antecedentes recientes del filial. «Me gustaría poner en valor y hacer un poco de historia de este ascenso del Celta Fortuna al fútbol profesional», introducía.
A ojos de Mouriño, es clave el papel de Marco Garcés. «Hace dos años y medio, se incorporó en un momento complicado. La temporada del primer equipo no había empezado como esperábamos y vino con el objetivo de ayudarnos a mantenernos en Primera y reflotar y reorganizar el área deportiva del club», rememora. El Fortuna estaba haciendo entonces «una temporada excepcional» con Claudio Giráldez. El mexicano, dice, «entendió la importancia de la cantera para el Celta, para el celtismo, para la gente de A Madroa. Y dentro de esa ocupación y preocupación de esos meses, nunca dejó de mirar hacia allí» e ir en consonancia con lo que querían afición y club del proyecto, valora. «En paralelo, están cambios valientes que fue implementando, como la aceleración de procesos», destaca.
En ese punto, se detenía en que cuando apostaron por Giráldez para el primer equipo, lo primero que se les «vino a la cabeza» para el B fue Fredi. «Asumió el Fortuna en una situación difícil, no por el equipo, que estaba haciendo una temporada muy buena, sino por el listón que dejaba Claudio, ese tipo de juego, ese esos partidos que que nos alegraban y comentaba todo el mundo. Lo cogió en una situación eh donde el listón estaba muy alto para Fredi», admite. Aparte de que al subir el porriñés a canteranos, hubo una desbandada en el segundo equipo «de gente veterana, importante y con peso» que subió junto al técnico. «Aun así, fue capaz de sacar adelante el proyecto y darnos este ascenso histórico».
La presidenta hace hincapié en que este logro «no viene de este año», sino también de lo anterior, evocando un duelo frente al Arenteiro. «Fue clave, sufrimos. Quisiera mandarles un agradecimiento a los capitanes, que dieron un paso adelante cuando para ellos también era un reto», ahonda. Porque «entraban juveniles, gente joven, y se habían llevado a figuras importantes arriba. Gente como Pablo Durán o Miguel Román tuvieron que echarse el equipo a la espalda en ese momento y confiar» en lo que les estaban contando, logrando sacar el proyecto adelante.
Así, Mouriño dice sentirse «contentísima» por la continuidad de Fredi y porque Garcés «haya entendido la importancia de la cantera» y de lo que significa A Madroa para el club. También se acordó de la gente que trabaja en las instalaciones de Candeán, desde Álex Otero a Míchel Martínez, pasando por Alejando Lago o Juan Diego. «Podría mencionar a muchísima gente a la que el día del ascenso le vi esa ilusión de conseguido algo por lo que habían trabajado mucho y de lo que son parte. Así que estamos encantados de disfrutar este nuevo reto y muy agradecidos con Fredi de que siga con nosotros y siga apostando por el Celta», agregaba.
La máxima responsable del Celta también se acordó de su padre y antecesor en el cargo, Carlos Mouriño. «El ascenso ha sido especial y emotivo por muchos motivos. El proyecto de cantera lo inició Carlos Mouriño con una idea y una apuesta claras hace muchos años. El día del ascenso lo vi llorar como un niño pequeño y lo primero que pensé fue que le había dado el regalo más bonito que le podía dar a mi padre», se sinceraba. De ahí que se le note la emoción cuando habla de este hito, argumenta. «Él trabajó y dedicó muchas horas; lo saben en A Madroa. Tal vez el proyecto no le acompañó como él hubiera querido con los cambios que él trató de implementar».
Por lo anterior, apunta, ponía en valor esta incorporación de Marco: «Creo que haber unificado la dirección deportiva para que llevara toda la vertical desde la cantera hasta arriba fue un paso importante», así como que Garcés entendiera y se sumara al proyecto de cantera desde el primer momento». Que los resultados hayan llegado tan rápido «emociona y hay que ponerlo mucho en valor», insiste.
Mouriño defiende que este Fortuna sigue «una idea y una estrategia muy claras de desarrollo y formación de jugadores, exponiéndoles a cada vez más exigencia». En esa línea, cree que ellos han «dado un paso adelante». «Muchas veces, a lo mejor los frenamos o no nos atrevemos a exponerlos y pensamos que no están preparados y, realmente, hay que apostar», apunta. En esa línea va la aceleración de procesos, «con unas verticales respaldando su formación y Fredi arropándoles en los momentos difíciles», desgrana. Así que responde a esa pregunta que «por supuesto que compensa» este ascenso.