El Celta Integra, un equipo campeón que cambia vidas

LA VOZ VIGO

GRADA DE RÍO

Los jugadores del Celta Integra de La Liga Genuine.
Los jugadores del Celta Integra de La Liga Genuine. RC CELTA

Los integrantes del conjunto de personas con discapacidad han dado grandes pasos a nivel personal y laboral de la mano del club

07 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El Celta Integra se proclamó hace un par de semanas por segunda vez campeón de La Liga Genuine. «Es un orgullo, pero no es el objetivo», decía su coordinador, Eric Pérez, en la celebración que compartieron con el Fortuna y con el celtismo en la Porta do Sol. Los verdaderos triunfos de este equipo son otras. «Que jueguen bies es importante, porque no dejamos de ser un equipo de fútbol, pero vamos más allá inculcándoles hábitos saludables, rutinas, promovemos su gusto por la práctica deportiva, que hagan nuevos amigos y se relacionen… Les damos una formación integral», señala.

No son palabras vacías, sino que se materializan en hechos muy concretos. «Cuando empezamos, ningún chico trabajaba y a día de hoy, lo hacen doce, otros se están formando, alguno hasta vive solo y conduce su propio vehículo. Esas son las grandes victorias para nosotros, mucho más que levantar un trofeo, que marcar un gol o dar una asistencia», subraya. El equipo ha cumplido diez años y son varios los futbolistas que llevan desde el principio y para los que este proyecto ha sido clave en su evolución personal, ganando autonomía y habilidades sociales. «Les decimos que levantando el trofeo van a ser más felices, pero no van a ser mejores», recalca.

Pérez Nieto, que jugó en la cantera del propio Celta desde benjamines hasta el filial y también ha sido entrenador de fútbol tradicional, inició su vínculo con el equipo ejerciendo de enlace, persona de confianza que acompaña a los clubes en La Liga Genuine. «Fue casual, porque conocía a la empresa que organizaba la competición y me llamaron para hacer ese papel», cuenta. Y acabaron proponiéndole ser parte del equipo, donde dice haber pasado por todos los puestos y ahora asume la coordinación. «Lo coges con un poco de miedo e incertidumbre. Pero los chicos te lo quitan todo desde el minuto 1 por cómo te reciben, cómo se involucran y el cariño que te dan», agradece.

El coordinador lleva trabajando con ellos desde el 2017 y desde dentro, a partir del 2020. «El proyecto empezó ahora casi once años con 16 chicos y hoy tenemos 73 personas», señala. Y aclara que ya no se puede hablar de «chicos» porque va mucho más allá. «Abarcamos desde los cinco añitos hasta alguno que tiene más de 50. Es verdad que los que juegan La Liga Genuine se reducen al grupo entre 25 y 30 y son los que llevan más tiempo con nosotros», aclara.

Celebra Pérez que no han tenido que decir que no a ninguna familia que quiera formar parte. «En muchos casos, si acuden a nosotros es porque no pueden desarrollar la actividad deportiva en otro sitio. No cerramos la puerta a nadie», señala. Y aunque no todos tengan la misma visibilidad que da jugar y ganar La Liga Genuine, todos son igual de importantes. «Intentamos adaptarnos a todos ellos. Tenemos chicos con dependencia que no son tan visibles, pero también son parte igual de importante del Celta Integra», reivindica.

Y esta iniciativa no solo cambia la vida de los jugadores, sino también las de quienes trabajan con ellos. «Te hace valorar cosas que parecen insignificantes. Es pura alegría y pura vida», subraya. Está acostumbrado a que le digan que hacen una labor fantástica: «Y sí, es verdad, pero con ellos es muy fácil. De lo que les da a lo que te devuelven, no es comparable. Es muy gratificante», valora.

Y sabe que cada uno de los integrantes del Celta Integra, desde Fran Díaz, delegado y «persona más importante» del equipo, como entrenadores que están y que han pasado, con mención especial para Álex Abalde y Juan Diego, los primeros, piensan igual. Otro puntal es la directiva: «Marián Mouriño nos llama el corazón del club y siempre ha creído en este proyecto. No es algo de cara a la galería, es una implicación real. Eso es lo más bonito de todo». Menciona también cómo se involucran el director de la Fundación Celta, Germán Arteta; los miembros del patronato y los consejeros: «Siempre están preguntado y se acercan a vernos».

Se detiene el coordinador de manera especial en la figura de Fran Díaz, alma del equipo. «Es el mayor ejemplo que conozco. Con todas las dificultades que tiene en su día a día, lo desarrolla el día como tú o como yo. Y quines lo conocemos sabemos que esas dificultades son muchas, muchas, muchas». Frente a esos obstáculos, alaba su «capacidad de superación, de optimismo». «Le llamo el jefe del Celta Integra. Cuando tengo cualquier tema que me produzca una mínima incertidumbre, siempre acudo a Fran, porque es la persona que le da cordura a todo», alaba. Tanto él como los futbolistas, reivindica también, son «feitos na Madroa»: «Desarrollamos una metodolodía adaptada, pero lo más parecida posible a la de las categorías inferiores. Y cada día nos sorprenden más, porque no contábamos con que lo hicieran tan bien».

Actualmente, el conjunto celeste está entrenado por Yago Covelo y Edu González. Con Jorge Gallego, Magaly Couñago, Laura Leirós, Patri y Abel Soto como otras piezas importantes de las que tampoco se quiere olvidar Pérez.

El triunfo en La Liga Genuine

Eric Pérez confiesa que tenía «un poquito de miedo» al fin de semana en que el Celta Integra se proclamó campeón de liga «en general», por todo lo que suponía. «Sabiendo que podían ganar, tenían esa tensión y esas ganas de hacer las cosas bein. Llevamos una expedición de 38 personas, que no es lo habitual, pues vamos 20 o21, pero quisimos llevar a todos los que habían participado en el torneo como premio», cuenta. Fueron días «llenos de emociones y complicados por los horarios», pues se tuvieron que levantar a las 6.00 para jugar el primer partido del sábado a las 9. «Fue precioso, pero muy cansado», admite.

En el partido del sábado por la tarde certificaron el triunfo en la liga, pero también ganaron el domingo. «Me llamó la atención, porque fue la fase que mejor jugaron, y no es fácil controlar todas esas emociones, que estuvieran concentrados y equilibrados», plantea. El domingo también fue duro, con el viaje, pero con el premio de la celebración junto al Fortuna. Ellos tienen trato con el Fortuna al hacer recogepelotas, y con muchos jugadores del primer equipo porque antes jugaron en el B. Esa relación hace que estar juntos no sea algo extraordinario, sino muy natural. De hecho, a los que suelen ir les dio pena quedarse sin vivir in situ el ascenso, porque fue el mismo fin de semana que ellos cerraban su competición en Madrid.

Tras ese acto con sus compañeros del filial, la afición y sus compañeros, quedaban más cosas en la agenda. «Al día siguiente, recepción en la Diputación y todavía quedaba el fin de temporada en A Madroa con los 73, más las escuelas de Ourense y Santiago… Nos juntamos 100 personas y una fiesta tremenda. Tuvieron un comportamiento ejemplar» pese a todos los estímulos y la sobreexcitación a los que se exponían. Había que celebrar el triunfo en La Liga Genuine, sí, pero muchos otros junto a ese.