Denis Suárez: «Claudio Giráldez quería que volviera al Celta el año pasado»
GRADA DE RÍO
Feliz en el Alavés, el excéltico no cierra la puerta a un regreso futuro a Vigo
03 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El canterano del Celta Denis Suárez vivió este jueves en Vigo la tercera edición de la gala benéfica que organiza la fundación que lleva su nombre mientras apura los últimos días antes de iniciar la pretemporada en el Alavés. Asegura que desde el club le han transmitido que cuentan con él y su idea es seguir allí, pese a un celtismo que sigue tan vivo como siempre y a que, asegura, volver al club celeste fue una opción real en el verano del 2025.
—Le queda un año en el Alavés. ¿Su intención es seguir o tiene la puerta abierta a una salida?
—Cuando acabó la temporada, el director deportivo me transmitió que era muy importante para ellos y que querían que siguiera. Hace una semana, me llamó Quique (Sánchez Flores) para comunicarme su deseo de que continúe. Allí me siento querido, me tienen respeto y empezaré el lunes como el mayor de la plantilla, aunque tengo 32 años y sigo siendo joven, pero es mucha responsabilidad.
—Llegó de la mano de Coudet, que ya le había entrenado en el Celta. ¿Fue complicado el momento en que él se marcha?
—El 90 % de mi decisión de ir al Alavés fue por él. Cuando se fue, es un cambio difícil de inicio, pero vino Quique, el equipo siguió en buena línea, cumplimos el objetivo y es un entrenador que también me tiene en alta estima, me lo ha demostrado.
—También se reencontró con Jonny, un canterano celeste de su misma generación.
—Sí, sí. Justo Jonny y yo empezamos juntos en el Celta, en alevines, que era, que era el primer años que se hacía, porque antes se empezaba en infantiles. Imagínate, ¡anda que no ha pasado tiempo! Y ahora lo vuelvo a tener en mi equipo, sí.
—¿Estuvo sobre la mesa la opción de volver al Celta tras su salida?
—Sí. El verano pasado, hubo la posibilidad, porque Claudio (Giráldez) quería que volviera. Al final, por circunstancias, me fui al Alavés.
—¿Es una aspiración para usted volver al club vigués antes de su retirada o lo ve como una puerta cerrada?
—Puertas cerradas nunca hay. En el fútbol pueden pasar muchísimas cosas. Considero que me quedan muchísimos años de fútbol todavía y veremos qué puede pasar.
—¿Qué lugar ocupa en su carrera su segunda etapa en el Celta?
—Muy importante. Haber jugado en el club de mi vida, en el primer equipo, y disfrutar de esos años, para mí es una satisfacción increíble. Empecé en la cantera siendo muy joven, en alevines, pasando por todas las categorías, y jugar en el primer equipo siempre ha sido una ilusión y un sueño desde pequeño que he conseguido.
—¿Cómo recuerda aquel período de no entrar en las convocatorias por decisión del entonces presidente?
—No fue una situación fácil, pero son circunstancias del fútbol. A veces pasan cosas que se escapan de tu alcance y que consideras injustas, pero es lo que es.
—¿Cree que con la actual presidenta hubiera sido distinto?
—No lo sé, nunca se sabe.
—¿Cómo se recondujo luego la relación con el club?
—Realmente, nunca fue mala, ni por mi parte ni del club hacia mí. Son situaciones personales que pasaron que ya están olvidadas.
—¿Con el tiempo ha podido llegar a entender la manera en que actuó Carlos Mouriño?
—No lo sé. Cada uno tiene sus propias opiniones.
—¿Cómo valora lo que está consiguiendo Claudio Giráldez con este Celta?
—Increíble e impensable hace unos años. El equipo va a jugar por segundo año consecutivo Europa League, tiene estabilidad en Primera con muchos jugadores de la casa, revalorizando la cantera, dándole un valor brutal al equipo y eso está haciendo que sea un club muy apetecible para muchísimos jugadores de un nivel alto.
—¿Supone un orgullo todavía mayor ahora haber salido de esa cantera?
—Creo que a la cantera del Celta se la lleva valorando muchos años, pero sí que ahora, con un entrenador también de la casa, con el filial ascendido... Se podría decir que está, si no en el mejor, en uno de los mejores momentos de su historia
—¿Ha llegado a pensar que con la filosofía actual quizás no se hubiera ido a Manchester tan joven?
—Seguramente, no me hubiera ido. Son situaciones que te tocan y que no se pueden controlar. Mi marcha ayudó a que el club siguiera su rumbo y no tuvieran que tomar otras decisiones con las que quizás el club no estaría a día de hoy. Entonces, es positivo.
—Va a ser la última temporada de Iago Aspas. ¿Qué le sugiere eso?
—Espero que disfrute de esta última temporada, de cada entrenamiento, de cada partido y, sobre todo, que se valore todo lo que ha hecho durante estas temporadas, porque es muy difícil mantener el nivel. Y que se le reconozca en todos los campos de Primera por el jugador que ha sido y que es.
—Volverá a haber derbi en Primera ante el Deportivo. ¿Le hubiera gustado vivirlo con el primer equipo?
—Sí. Es bueno para Galicia que estén en Primera. El Celta lleva haciendo muy buenas temporadas y creo que es un buen espejo para ellos. Me hubiera gustado jugarlo, pero cuando estaba en el Celta, ellos estaban en Segunda.
—¿Sigue siendo especial enfrentarse al Celta?
—Sí, de hecho, creo que se malinterpretaron mis palabras en Vitoria cuando dije que no me gustaba ganarle al Celta. Estaba superfeliz en ese momento porque nos estábamos jugando mucho, pero obviamente, cuando no juego contra ellos, prefiero que ganen.
—Nunca ha ocultado su celtismo.
—Claro. Soy del Celta desde pequeño y eso nunca ha cambiado.
—El Celta cuenta ahora con Borja Iglesias en el Mundial, aunque no ha debutado. No coincidieron en el Celta, ¿pero se conocen?
—Sí, lo conozco y estoy siguiendo el Mundial. Que el Celta tenga un jugador en la selección española es algo muy importante. Borja lleva haciendo dos temporadas muy muy buenas y está asentado. No ha tenido la suerte de de debutar todavía, pero seguro que seguro que tendrá sus sus opciones en el en el Mundial, porque, además, es un jugador único por sus características en la selección.
—¿Se ve ligado al fútbol cuando cuelgue las botas?
—Sí, seguramente, pero espero que sea dentro de mucho tiempo.
—¿Y tiene idea de establecerse en Galicia?
—No lo sé todavía, no sé lo que me va a deparar el futuro.
—¿Cómo está viviendo la faceta de padre que estrenó hace unos meses?
—Muy bien. Nos dicen que nos ha tocado un niño trampa, porque se porta, duerme y come superbién. Estamos muy contentos con él y yo estoy más feliz que nunca de tenerlo.
—Se establezca aquí o no su familia, estarán presentes las raíces gallegas paternas, ¿no?
—Sí. Él tiene un poco de todo: ha nacido en el País Vasco, su madre es catalana, yo soy gallego... Va a tener una mezcla de muchas cosas.
«Que los niños no puedan disfrutar de su pasión me toca mucho»
Denis Suárez presidió este jueves la tercera edición de la gala benéfica de la fundación que lleva su nombre, que en esta ocasión recaudaba fondos destinados a Bicos de papel.
—¿Qué significa este evento para usted y hasta qué punto se implica en la organización?
—Me van diciendo cómo va todo y doy mi opinión. El hecho de que acudan más de 250 personas significa que está teniendo mucha aceptación y se trata de ayudar a la gente que más lo necesita. Este año, lo que recaudado irá destinado a Bicos de de Papel, una entidad de aquí, de Vigo, que pelea contra el contra el cáncer infantil. Esperemos que se mantenga en el tiempo.
—¿Qué balance hace de estos años de funcionamiento de la escuela y de la fundación a las que da nombre?
—Muy positivo. Todo lo que sea ayudar a la a la gente que más más lo necesita, a mí me provoca una satisfacción personal muy, muy grande y, como dije, deseo que que en los próximos años siga siga siendo así.
—Ya le viene de atrás ese afán de aportar a la sociedad, ¿no?
—Sí, desde hace muchos años. A veces, parece que los problemas están muy lejos, pero en el ámbito local, tanto en mi pueblo como en Vigo y en Galicia, hay mucha gente con necesidad. En el caso de la escuela de fútbol, hay muchas familias en Vigo que tienen que decidir entre si comer o llevar a su hijo a una a una actividad de extraescolar, y que los niños no puedan disfrutar pues de su pasión es algo que que toca mucho.