Radu subió el nivel de la portería, Jutglá firmó una excelente segunda vuelta y Bryan Zaragoza dejó un importante dinero en caja en la ventana de enero
01 jun 2026 . Actualizado a las 23:18 h.Pocos, pero importantes. Esa es la nueva apuesta del Celta en materia de fichajes en el período estival, que seguramente se mantendrá este verano. En agosto pasado, el conjunto vigués presentó a sus tres fichajes: Ionut Andrei Radu, Ferran Jutglà y Bryan Zaragoza y el acierto ha sido pleno. Los dos primeros, en el ámbito deportivo, y el tercero, con una salida a cambio de una importante compensación económica en enero.
La evolución de los tres en Vigo ha sido diferente. El portero rumano ofreció dudas en la pretemporada, pero alcanzada la liga, se convirtió en un valor seguro. «Nos ha dado muchas cosas este año», reconoce Claudio Giráldez. Lo principal ha sido seguridad y puntos, convirtiéndose en el mejor portero del Celta en mucho tiempo. «Tiene una energía muy buena, que muchas veces hay que canalizar. Creo que con el paso de los partidos, puede evolucionar mucho más. Tiene muchísimas condiciones para ser un portero top», aseguró el entrenador a La Voz de Galicia. El porriñés también puso en valor su personalidad: «Es un buen tío, muy querido dentro y nos aporta mucho. Lo veo con mucho margen de mejora».
Radu disputó todos los partidos de liga (38) y solo se perdió dos de la Europa League por estar tocado, erigiéndose en protagonista con sus paradas en un buen número de contiendas. El rumano acabó con 113 paradas, siendo de los guardametas más destacados de la competición. Además, con sus excentricidades conectó a la perfección con el celtismo. «Los porteros siempre son especiales —indica Giráldez—. Habitualmente, todos pensamos de una manera y el portero, de la contraria, y eso les hace estar en sea posición y llevar balonazos todos los días. Es una posición muy específica que yo valoro mucho».
Ferran Jutglá llegó a Vigo a cambio de cinco millones de euros y su primera vuelta fue dura, especialmente en el tramo final, cuando cuestiones personales le afectaron en el terreno de juego, pero en enero dio un cambio radical y cumplió con el rol de jugador importante para el que había sido fichado. «Todos somos mejores cuando superamos obstáculos», comenta el entrenador, que destaca la evolución del delantero en el Celta a lo largo de la temporada. «Ferran ha madurado mucho a través de situaciones de fuera del campo que le han pasado y no son agradables, pero ha sido capaz de reinventarse y de darle mucho más valor a lo que ha hecho día a día a partir de esa situación», apunta el entrenador céltico, que califica de «soberbia» la segunda vuelta del catalán, aventurando que «va a ser más fuerte la temporada que viene a raíz de lo que le ha pasado este año».
El atacante catalán acabó la temporada como segundo máximo realizador celeste en liga con nueve dianas, participando en 30 partidos y readaptándose a jugar en un costado cuando toda su vida había sido un nueve de referencia. Su segunda vuelta fue de lo más destacado del equipo. La próxima temporada debe ser un elemento diferencial en el ataque celeste.
A Bryan Zaragoza le costó adaptarse al método de Giráldez y cuando estaba a punto de conseguirlo, llegó la oferta de la Roma y se lo llevó, pero la operación resultó de lo más ventajosa para el conjunto vigués, que ingresó una cantidad próxima a los dos millones por la ruptura unilateral del acuerdo de cesión.
La partida del jugador malagueño llegó cuando había subido su rendimiento, adaptándose tanto él al equipo como viceversa, lo que no era fácil al prescindir el sistema de Giráldez de los extremos. Lejos de Vigo, se le apagó la luz.