El filial del Celta, con todo su arsenal, inicia el «playoff» de ascenso ante el Europa alertado del balón parado y de las reducidas dimensiones del campo
31 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El Celta Fortuna inicia en la tarde de este domingo (16.15 horas, TVG2) su séptimo playoff de ascenso a Segunda División, cuatro de ellos, en el último lustro. Lo hace después de mantenerse casi toda la temporada en la segunda posición, con un rendimiento muy por encima de lo esperado dada la juventud del plantel. La primera entrada de este nuevo abordaje al fútbol profesional comienza ante un histórico como el Europa, un equipo barcelonés recién retornado a la tercera categoría, muy físico y que trata de explotar las reducidas dimensiones de Can Dragó, el campo del destierro, al no poder jugar en la hierba sintética de su recinto del céntrico barrio de Gràcia. Los catalanes llevan diez partidos en ese campo del distrito de Nou Barris. Otro aspecto a tener en cuenta son los 25 grados que se esperan a primera hora de la tarde en la catalán catalana.
Aunque no era el objetivo, los vigueses quieren situarse a tan solo un peldaño del primer equipo. «O Celta B xogou moitos playoff, pero nunca foi capaz de conseguir o ascenso. Para nós, isto é un premio á tempada, é moi bo para os nosos xogadores, porque son partidos de máxima esixencia», comentó Fredi Álvarez, que vive su segundo playoff como celeste después de la experiencia de dos años atrás ante el Málaga.
Los celestes podrán contar con todo su elenco, incluido un Hugo González que estaba tocado en la última jornada de liga, igual que Óscar Marcos. También estará Hugo Burcio, reservado el pasado fin de semana para que no viera la quinta amarilla y ahora llega limpio al playoff al ser otra competición. Álvaro Marín, que pidió el cambio a los 22 minutos, también está en condiciones.
Con todos los elementos disponibles, el filial podría poner en escena una formación compuesta por Coke Carrillo en portería; con Anxo Rodríguez, Pablo Meixús y Quique Ribes en la línea defensiva; Pablo Gavián y Joel López en los carriles; la sala de máquinas para Andrés Antañón y Hugo Burcio y el frente de ataque para Hugo González, Álvaro Marín y Óscar Marcos.
Los célticos no afrontan el primer asalto con ganas de resistir, sino de ganar. «Estes rapaces veñen aprendidos dende alevíns que hai que gañar, que non se pode saír a empatar nunca. Agora mesmo, o noso obxectivo para Barcelona é gañar», dice el entrenador. El primer escollo para conseguirlo es imponer su fútbol ante un rival que va a proponer el juego directo, buscando la envergadura; evitar las faltas laterales para que no puedan utilizar el recurso del juego aéreo y jugar siempre que sea posible lejos del área propia. «Debemos ser sólidos defensivamente, non deixar que nos fagan dano con pouco, porque a nivel ofensivo somos un equipo con moita chegada, con moito gol».
Pero, por encima de todo, deben demostrar el gen competitivo del que hicieron gala a lo largo de todo el curso y que les permitió remontar un buen puñado de partidos en la recta final. «Este equipo foi capaz de superar adversidades importantes ao principio de tempada e iso deunos madurez e táboas. Non perdemos dous partidos seguidos ao longo de toda a tempada e iso demostra que o equipo é solvente e eficaz».