Sergio Carreira, ante uno de sus clubes «Erasmus»

GRADA DE RÍO

M.MORALEJO

El carrilero vivió en el Villarreal, rival del próximo domingo, una de sus cesiones mientras esperaba la oportunidad que ahora exprime en el Celta

24 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Sergio Carreira ha participado en todos los partidos disputados por el Celta desde el 22 de febrero, cuando estuvo en el banquillo en el triunfo ante el Mallorca en Balaídos. En estos dos meses, de los doce encuentros jugados por el equipo de Claudio Giráldez, ha sido titular en nueve, ha jugado la segunda parte en dos y ha tenido 36 minutos en el restante, frente al Alavés. Una muestra en números que habla de la importancia que ha adquirido el vigués, que ya lleva en liga más de 2.000 minutos, habiendo dejado atrás hace tiempo su registro del curso anterior (1.657) cuando aún quedan seis partidos por disputarse.

Carreira, que en la primera vuelta tuvo una lesión que retrasó su estreno en la Europa League, ha acabado siendo uno de los que más cerca están de ser indiscutibles, dentro de lo difícil que es tener esa condición con Claudio Giráldez. Únicamente Radu y Marcos superan su cifra de partidos completos, 26. Y teniendo en cuenta que fue baja en un compromiso de liga y dos continentales por sus problemas físicos —un esguince de rodilla en septiembre—.

El canterano celeste ha sido, además, un multiusos para el técnico porriñés en la presente campaña. Aparte de la que tiempo atrás era su posición principal, la de carrilero derecho, también ha ejercido ese mismo rol por la izquierda y le ha sumado el papel de central derecho. Con diferentes posibilidades y variables dentro de un mismo partido y en función de las fases del juego.

Cuando le toca ejercer en el lado izquierdo, caso del miércoles en el Camp Nou, Giráldez lo utiliza de carrilero en fase defensiva, pero colocándolo casi a la altura del medio campo, en el pasillo central-lateral del rival. Esto le sirve para tener más gente en esa zona del centro del terreno de juego, contar con una nueva línea para llegar, y para liberar, en ese caso a Hugo Álvarez, que fue de inicio el acompañante en ataque, por banda zurda, de Ferran Jutglà y Pablo Durán.

Dentro de una plantilla de por sí polivalente, Carreira está demostrando que es uno de los jugadores con más capacidad de adaptarse a diferentes encomiendas por parte del técnico. Capaz de jugar a diferentes alturas, frente al Barcelona, a Javi Rueda se le vio por momentos prácticamente ejerciendo de extremo, mientras que el vigués estaba más replegado, pero tenía llegada desde más atrás. Un ejemplo de ese fútbol asimétrico del que se habla cada vez más y por el que también apuesta Giráldez.

Tras la derrota ante el Oviedo, en la que sumó otros 90 minutos, Carreira hablaba de «cambiar o chip e comezar un novo Celta de aquí a final de tempada». No pudo ser frente al Friburgo, pero ante los catalanes, las sensaciones fueron mejores y más esperanzadoras de cara a las seis jornadas que quedan por delante.

Reencuentro con el Villarreal

El primer partido que depara ahora el calendario de los seis que le restan al Celta para tratar de conseguir el billete europeo es frene al Villarreal. Es uno de los tres clubes en lo que Sergio Carreira estuvo cedido por el conjunto vigués mientras esperaba su oportunidad en el primer equipo. Porque tras debutar de la mano de Óscar García Junyent —con el que sumó los tres primeros de sus ya 54 partidos en la élite—, tuvo que esperar cerca de cuatro años para reaparecer en la élite.

Su primer destino como cedido fue el Mirandés, y el último, el Elche. Entre medias, recaló en la cantera grogueta, jugando en el filial del Villarreal, que esa temporada militaba en la categoría de plata. En esa etapa, llegó incluso a entrar en una convocatoria del primer equipo castellonense, entonces dirigido por Quique Setién, pero estuvo en el banquillo en aquel compromiso entre los amarillos y el Atlético de Madrid.

Aquel año, en la campaña 2022/2023, no le fue sencillo hacerse un hueco. Durante la primera vuelta, su participación fue intermitente, no fue titular hasta la octava jornada y, todavía a partir de ahí, siguió viendo un buen puñado de partidos desde el banquillo. Y aunque le costó convencer al técnico Miguel Álvarez, acabó convertido en un fijo en el once y en pieza clave para la salvación del equipo. Con todo, habia una opción de compra que no se ejerció.

Para cuando terminó esa cesión, el entrenador del Celta era un Rafa Benítez que, igual que había pasado con Eduardo Coudet los dos veranos anteriores, tampoco le dio la oportunidad. El vigués pareció estar mucho más fuera que dentro, incluso desde su entorno se llegó a dar prácticamente por hecho que no volvería a Vigo para quedarse. Pero la figura de Claudio Giráldez, como les ha pasado a tantos canteranos del Celta, también marcó su rumbo. En este caso, a diferencia de la mayoría, coincidiendo ya como sénior, sin que sus caminos se hubieran cruzado en la cantera ni tampoco en el filial.

En este periplo ya siendo jugador del primer equipo a todos los efectos y teniendo protagonismo, Carreira se ha enfrentado tres veces al Villarreal, con u triunfo para cada equipo y un empate. Los tuvo enfrente por primera vez en la primera jornada de la temporada pasada, cuando los vigueses cayeron derrotados por 4-3 en El Madrigal en un choque en el que el canterano fue titular y dispuso de 58 minutos. En la vuelta de esa misma temporada, hizo ayer un año, los célticos se tomaron la revancha con un 3-0 y Carreira jugando la última media hora larga. Ya en la primera vuelta del presente campeonato, la contienda ante los de Marcelino formó parte de la serie de partidos saldados con 1-1.