Un Celta que recuperó el balón, pero que se quedó sin energía

Pedro Rodríguez
Pedro Rodríguez VIGO / LA VOZ

GRADA DE RÍO

PACO LARGO - LOF

Los de Giráldez cerraron una gran primera mitad sin premio y con castigo

23 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El Celta volvió al Camp Nou con un plan claro para sorprender al Barcelona a través de la posesión. Claudio Giráldez, como es habitual, destacó por su análisis del rival y por potenciar a su equipo desde la pizarra. Lo consiguió durante casi toda la primera parte, a pesar de que una pérdida inicial estuvo a punto de acabar en gol de Lamine Yamal en los primeros compases del encuentro. Los vigueses presionaron arriba, emparejando mediocentros en bloque medio y haciendo sufrir al Barcelona en la salida de balón. Destacó Sergio Carreira, quien, emulando lo que hizo Óscar Mingueza en aquella primera parte contra el Lyon, se metía por dentro para desajustar las marcas. En el segundo tiempo, el Barcelona ajustó, la energía del cuadro vigués decayó y el equipo no fue capaz de generar peligro hasta la entrada de Iago Aspas en los últimos minutos. Aunque su calidad abrió huecos, los locales controlaron mediante la posesión.

salida de balón - Recuperando la esencia

El Celta se había mostrado muy espeso con el balón en los dos partidos contra el Friburgo y en la debacle en Vigo frente al Oviedo. Le costaba romper líneas y sufría, asfixiado por la presión rival. Ayer, durante la primera parte, el equipo volvió a ser el que ha sido durante esta temporada: un conjunto que sale con la pelota jugada, con las ideas claras y aprovechando las combinaciones rápidas para hacer daño. Así llegaron varias situaciones de peligro en las que los vigueses conseguían que Rueda corriera al espacio.

Destacó también el ajuste de Giráldez desplazando a Carreira al centro para que Hugo Álvarez pudiera recibir con más espacio y lanzar a Durán y a Jutglà al espacio. Este ajuste táctico solo se produjo por la izquierda, ya que el preparador celeste dejó toda la banda derecha a Javi Rueda para que corriera; allí, era Jutglà el que se metía por dentro para generar superioridad. Durante la segunda parte, el cansancio hizo mella y el Celta desapareció hasta que entró Iago Aspas, quien con su calidad volvió a crear peligro.

primer error, primer gol - De nuevo, poca efectividad

El fútbol está siendo cruel con el Celta en los últimos partidos. De nuevo, el primer tiro a puerta del Barcelona, el penalti en el que se lesionó Lamine Yamal, acabó en gol, tal como ya ocurrió contra el Friburgo en dos ocasiones y frente al Oviedo. Esa acción fue uno de los pocos errores que cometió el Celta durante toda la primera parte. Yoel Lago derribó al 10 azulgrana, el único que fue capaz de desarticular el entramado defensivo vigués en el primer tiempo. Además, los celestes volvieron a mostrar que esta crisis de resultados se agudiza debido a una falta de gol alarmante: este miércoles el equipo tuvo varias ocasiones, dos muy claras de Ferran Jutglà y Pablo Durán.

CAMBIOS - El banquillo no agitó nada

El gran plan de partido de Claudio Giráldez no se sostuvo con los cambios. Ninguna de las modificaciones que hizo funcionó, especialmente la de Borja Iglesias por Pablo Durán. El «Panda» no fue capaz de incidir en nada en el juego.Iago Aspas fue el único que aportó algo, pero entró muy tarde. Los peores momentos del Celta en el partido también llegaron cuando Ilaix Moriba y, sobre todo, Fer López se quedaron sin energía. De nuevo, el técnico porriñés no oxigenó hasta los últimos diez minutos.