Es maravilloso que todo el mundo quiera pelear hasta el final

Javier Maté VIGO

GRADA DE RÍO

La grada de Balaídos, en el último partido del Celta.
La grada de Balaídos, en el último partido del Celta. M.MORALEJO

16 abr 2026 . Actualizado a las 15:15 h.

La gente está ilusionadísima con la posibilidad de la remontada del Celta ante el Friburgo pese a que los resultados del partido de ida y de liga, no inviten al optimismo. Percibo que todo el mundo tiene su pequeña confianza, que todos reconocemos la dificultad, pero el celtismo está ilusionado y quiere disfrutar del partido. Forma parte de un cambio positivo que hay en la afición y que me hubiera gustado vivir en mi carrera.

Todos somos un poco víctimas del último acontecimiento y en la ida todos tuvimos la sensación de que el Friburgo es un equipazo, que los alemanes aprietan, pero hay una pequeña posibilidad y me parece maravilloso que todo el mundo quiera pelearla hasta el último momento y disfrutar al máximo del proceso. Luego, ya nos quedaremos donde nos quedemos, pero manteniendo la ilusión y las ganas hasta el último instante.

Es el típico partido para sacar aquel decálogo de las remontadas. Sería maravilloso meter un gol pronto y hacerle sentir al adversario que puede perder lo que ya seguramente creen conseguido. Si consigues que les entren dudas y les haces un segundo, probablemente llegaría el pánico y el Celta, por el contrario, se vendría arriba y cambiaría la eliminatoria.

El miedo y la responsabilidad en los partidos siempre son grandes, pero es diferente el de cuando aspiras a lograr algo que el de cuando ves que lo tienes ganado y aparece el riesgo de perderlo, que te puede atenazar. Habría que buscar esos dos primeros goles y un arreón final para, al menos, empatar la eliminatoria y luego ver qué pasa. No lo veo fácil, pero estoy un poco contagiado de todo el mundo. Es bonito creer y que no nos quiten la ilusión mientras podamos tenerla.

Creo que las palabras de Claudio Giráldez sobre que quien no crea no vaya son más un mensaje hacia adentro, a sí mismo y los más cercanos. Es una manera de decir que si tienen que creer en sí mismos y creo que está bien. La afición, a veces va al fútbol sin creer, pero con esa pequeña esperanza. Y también te gusta disfrutar del espectáculo tanto futbolístico como el que se produce en las gradas.

Probablemente, yo sí vaya a este partido. No soy muy de ir a Balaídos, en casa se está más tranquilo y me noto más capacidad analítica, pero también es una ocasión bonita.