El Celta, ante el Friburgo con el espíritu y la «ilusión» del 68

X. R. C. VIGO / LA VOZ

GRADA DE RÍO

El Celta tiene la oportunidad de remontar por segunda vez en su historia un 3-0 en un cruce.
El Celta tiene la oportunidad de remontar por segunda vez en su historia un 3-0 en un cruce. UEFA

El equipo vigués, estando en Segunda, remontó en cuartos del final de la Copa un 3-0 al Elche, entonces clásico de Primera, ganó el desempate y jugó semifinales

16 abr 2026 . Actualizado a las 15:15 h.

El Celta levantó en una ocasión un 3-0 adverso en la ida de una eliminatoria de cuartos de final. Fue en la Copa del Generalísimo, en los tiempos en que los celestes militaban en Segunda División, en 1968 y con el Elche, entonces un clásico de la máxima categoría, como rival. En el viejo Altabix, los ilicitanos hicieron valer su condición de equipo de Primera para marcar distancias, pero el motor de la ilusión hizo que el conjunto vigués replicase el mismo 3-0 en la vuelta y llevase el cruce a un partido de desempate en el Bernabéu del que salieron airosos para plantarse en semifinales ante el Real Madrid. Antes, habían dejado por el camino al Córdoba y al Pontevedra. Todos los rivales de aquella trayectoria copera estaban en Primera División.

El motor de aquella remontada estaba claro. «Tiñamos moita ilusión por esa Copa logo de eliminar a varios equipos de Primeira. Ninguén pensaba que puideramos gañar a equipos da máxima categoría, pero fixémolo e iso deunos moita moral», comenta Manolo Rodríguez, gran capitán del club, segundo jugador con más partidos en la historia celeste por detrás de Iago Aspas y que jugó los tres duelos de aquella eliminatoria. Además, aquella gesta sucedió en años oscuros para la entidad. «O Celta levaba moitos anos en Segunda e, de súpeto, méteste nunha semifinal co Madrid. Quen ía a pensar iso. Moitas veces, a ilusión pode máis que a categoría dos equipos», apunta.

El que fue central puntualiza que «o Elche daquela era un tipo Vilarreal de agora, un equipo moi bo. Fomos alí, perdemos 3-0 e a eliminatoria practicamente estaba sentenciada, pero fixemos un partido moi bo na volta e logramos levar o cruce ao desempate», recuerda.

Los goles de la remontada tuvieron la secuencia perfecta. El Celta marcó el primero en el minuto 4 por mediación de Lezcano y Abel anotó el 2-0 en el 44, justo antes del descanso. En la segunda mitad, se completó parte de la faena con un segundo tanto de Abel en el 74 para empatar la eliminatoria.

Luego llegó el apoteósico desempate del Bernabéu (2-1, con goles de Rivera y Abel). «Saíunos un partido moi bo. Sacrificámonos moito, sobre os dianteiros. Lembro que Lezcano e Lito correron como tolos, axudamos ao medio campo e ao final logramos pasar en xogar co Madrid, ao que lle íamos gañando 3-1 no minuto 90, démoslle moita guerra. Foi unha temporada extraordinaria naquela Copa do Generalísimo».

Con respecto a la cita del jueves ante el Friburgo, Manolo Rodríguez no esconde la complejidad, pero invita a creer en el remontada: «En principio, está difícil cunha renda de tres goles en contra. A eliminatoria está complicada, pero nunca se sabe, igual metes un gol cedo e te metes na eliminatoria. Quen ía a pensar que o Alavés ía remontar o 3-0. O fútbol é imprevisible, entón por que non pode facer o Celta o mesmo o xoves. Hai que ter ilusión por iso. Ao Celta pode saírlle un partido redondo e pasar na eliminatoria. No fútbol poden pasar moitas cousas e hai que ter, polo menos, a ilusión por competir. Hai que deixar unha boa imaxe e a ver se hai sorte», dice. El Celta ya conoce el camino desde el 1968.