Giráldez: «Tenemos que quitarnos el corsé y jugar para disfrutar y a comernos el mundo»

La Voz VIGO

GRADA DE RÍO

El entrenador del Celta, Claudio Giráldez, durante el partido ante el Oviedo.
El entrenador del Celta, Claudio Giráldez, durante el partido ante el Oviedo. M.Moralejo

El técnico del Celta percibe que a su equipo le pesa el miedo a fallar:  «No podemos dar la imagen que hemos dado en la segunda parte»

12 abr 2026 . Actualizado a las 21:50 h.

«Todo lo que podía salir mal ha salido mal». Así resumía Claudio Giráldez el partido del Celta frente al Oviedo, dando también algunas claves de lo que les ocurrió y teniendo presente, inevitablemente, la cita frente al Friburgo del jueves, donde deberán buscar remontar un 3-0 adverso, marcador que se repetía, pero en casa, ante los asturianos. Se queda con la sensación de que pudieron empatar antes de recibir el segundo, pero que el segundo acto ya no hubo por dónde cogerlo. «No podemos dar la imagen que hemos dado en la segunda parte. Estamos jugando demasiado atenazados. Tenemos que jugar a comernos el mundo», pide el porriñés.

Confiesa Giráldez su sensación de que su equipo ha jugado estos dos últimos partidos «a cubrir el expediente, a no fallar, atenazados», como ya había dicho en relación a la ida de los cuartos de final de Europa League el jueves. «Tenemos que quitarnos el corsé», llegaba a decir el preparador céltico, que recuerda que muchos futbolistas no han vivido antes estas situaciones y son humanos, aunque se les haya visto en muchas ocasiones jugar con una valentía que no es normal.

Nos e cansa Giráldez de reivindicar lo que su equipo ya ha demostrado y que le hace creer en la remontada. «Son tres golpes seguidos y tenemos que reponernos. Estamos en situación privilegiada y quedan por delante cosas esperanzadoras», dice al tiempo que repite que tienen «muchos argumentos para creer en el equipo», pues «nadie regala estar sextos ni en cuartos de Europa League». Reivindica nuevamente que si están en esa situación es porque han «hecho muchas cosas bien, pero es normal y humano el sentimiento de duda en momentos puntuales si las cosas no te salen», ahonda.

Considera que este «bajón» les coge en un buen momento, con «los deberes hechos». «Tiene mucho mérito estar donde estamos. Son dos partidos negativos, es un aprendizaje para superar momentos complicados desde la unidad y la confianza», pide. Tiene muy claro el compromiso de los suyos: «El equipo me ha demostrado en el previo que estaba totalmente enganchado al partido. Cuando el rival te da un golpe cada vez que llega, es complicado. No salen las cosas, pero si seguimos trabajando, saldrán».

Incide en esa idea de que es «cuestión de seguir trabajando y empujando». «Ahora parece que todo lo hacemos mal. Hay que ver esto como algo a disfrutar», pues no hacerlo les lleva a dar una imagen con la que no está conforme. «No hemos dado la imagen que nos gustaría, pero veo al equipo comprometido y tenemos que empujar desde ya para darle la vuelta ante el Friburgo. Los números no son buenos, pero tenemos argumentos», repite.

De la afición dice que ha estado «soberbia», mientras su equipo «no ha estado a la altura». Dice comprender «el enfado de quien se haya ido» y agradece el apoyo de la afición en general, que hayan llenado el estadio y la despedida que les dieron, recordando gestas europeas históricas. «Ojalá todo el mundo pueda estar en el barco de los que se han quedado. Los chicos dan todo lo que tienen dentro y las cosas a veces salen y otras, no», desliza.

Y deja Claudio Giráldez otro mensaje de cara al Friburgo: «El que no crea que no venga al partido. Este equipo lo va a pelear hasta el final, como dije en la anterior eliminatoria, nos tendrán que matar».