El Friburgo manda al Celta a la lona en la ida de la Europa League: 3-0

Xosé Ramón Castro
X. R. Castro ENVIADO ESPECIAL / FRIBURGO

GRADA DE RÍO

Los futbolistas del Celta, decepcionados por la derrota ante el Friburgo.
Los futbolistas del Celta, decepcionados por la derrota ante el Friburgo. RONALD WITTEK | EFE

Los alemanes, todo intensidad y fuerza, superaron con claridad a un equipo vigués temeroso y sin fútbol que necesita un milagro en la vuelta de cuartos de final para remontar los tres goles de diferencia

10 abr 2026 . Actualizado a las 18:29 h.

Se repitió la historia. Los equipos físicos se le atragantan al Celta. Y además, a su abrumadora intensidad el Friburgo le sumaba peloteros con calidad y un plan de partido que no encontró oposición en el rival. Un cóctel perfecto que desarmó por completo a un conjunto vigués inferior de principio a fin, que por primera vez se quedó sin marcar en la Europa League, que no disparó entre los tres palos, que fue incapaz de dominar el juego combinativo y del todo falto de contundencia en la zona defensiva. Todos los rechaces acaban en un jugador de rojo. Los de Julian Schuster fueron superiores de principio. A los de Claudio Giráldez todo les salió al revés en el Europa Park-Stadion y el 3-0 deja al equipo en la lona. El sueño de repetir una semifinal de la Europa League pende de un muy delgado hilo de esperanza.

Dos horas antes del inicio del partido, el Europa Park-Stadion ya rugía. Bajo ese manto de intimidación abrió el partido el Celta con solo dos cambios en el once, ambos en ataque, y manteniendo a Sotelo en la base, lo que era una declaración de intenciones de que los de Claudio quería responder al griterío con el balón en sus pies y gobernando el partido. Una cuestión que resultó imposible a lo largo de los 90 minutos.

Porque el Friburgo fue un volcán de intensidad ante un Celta que lejos de defenderse con la pelota, se acantonó atrás un punto temeroso. Los alemanes recuperaban todos los balones, jugaban en campo contrario y llegaban al área rival con extrema facilidad ante la falta de contundencia del bloque bajo celeste. Ausente, de un modo literal.

Semejante avalancha se tradujo en un cabezazo alto de Matanovic, un tiro de Eggestein desde la frontal, un centro envenenado sin rematador de Manzambi y el primer gol en contra a los nueve minutos. En un ataque elaborado, Grifo tiró de calidad para dibujar una rosca perfecta que se metió pegada al palo.

Claudio pidió cabeza y su equipo respondió con la tenencia de balón, jugando en campo contrario e hilvanando una multitud de pases, aunque sin intimidar al rival. El repliegue local solo era circunstancial y cuando pisaban el campo rival hacían temblar a su rival. Por encima, en la única ocasión que Mingueza visitó la banda izquierda, terminó por errar en una cesión a Radu que desembocó en el 2-0 a la media hora. Matanovic dio un pase atrás y Niklas Beste, interior derecho, marcó a puerta vacía.

Desesperado y falto de contundencia el Celta, todavía pudo ser peor porque en pleno desconcierto Manzambi estrelló un balón en el palo y probó fortuna con un tiro raso al que llegó Radu. Todo, en pleno éxtasis de un campo que llevaba en volandas a lo suyo.

El único momento para la esperanza celeste fue una cabalgada a trompicones de Borja Iglesias que acabó con un rechace en el área pequeña que no cogió portería.

Ante semejante panorama Claudio hizo dos cambios en el descanso. Buscó vida con las piernas veloces de Jones, en la posición de carrilero, y la calidad de Fer López por un tocado Javi Rodríguez y por Swedberg. Poco después, metió en el campo a Vecino.

El Friburgo, empujado desde la grada, mantuvo el control del partido y siguió amenazando. Suzuki se coló por el centro y un cruce de Carreira resultó providencial para evitar el tercero.

En una contra, pudo respirar el Celta con un remate duro de Borja Iglesias que se marchó alto poco antes que Claudio cambiase el ataque con Aspas de delantero y Pablo Durán. Los cinco cambios celestes antes de que Schuster, encantado con el partido, hiciese el primero de los locales.

Para rematar la faena, el Celta estaba avisado del poderío del Friburgo a balón parado y a falta de un cuarto de hora, Ginter se levantó por encima de todos para cabecear el balón a la red y dejar en la lona a un Celta sin reacción. La jugada de estrategia vino generada por la falta de solvencia de la zaga viguesa.

A la desesperada, Fer López tuvo el gol de la esperanza en un centro al espacio que remató en posición acrobática pero que no encontró portería por poco. Pero también el Friburgo estuvo a un paso del cuarto en una contra que desvió lo justo Radu para que el balón no entrase. Otra licencia defensiva sonrojante.

El 3-0 no es una sentencia de muerte, pero deja a los vigueses al borde del ko. Todo pasa por una machada superlativa el próximo jueves en Balaídos.

Ficha técnica

Friburgo, 3: Atubolu; Treu, Ginter, Lienhart, Makengo; Eggstein, Manzambi; Beste (Kubler, min.89), Suzuki (Holer, min.74), Grifo (Scherhant, min.74); y Matanovic.

Celta, 0: Radu; Javi Rodríguez (Jones El-Abdellaoui, min.46), Aidoo, Marcos Alonso; Carreira, Hugo Sotelo (Matías Vecino, min.61), Moriba, Mingueza; Jutglà (Aspas, min.72), Williot Swedberg (Fer López, min.46) y Borja Iglesias (Pablo Durán, min.72).

Goles: 1-0, min 10: Grifo; 2-0, min 31: Beste; 3-0, min 78: Ginter.

Árbitro: Glenn Nyberg (Suecia). Amonestó a Eggstein, del Friburgo.

Incidencias: Encuentro correspondiente a la ida de los cuartos de final de la Liga Europa disputado en el estadio Europa-Park Stadion de Friburgo.