Suzuki, Grifo y Matanovic acaparan la producción goleadora del rival del Celta en cuartos de final de Europa League.
09 abr 2026 . Actualizado a las 18:11 h.El pasado fin de semana se enfrentaron el Friburgo y el Bayern de Múnich en la Bundesliga, en un partido en el que los dos equipos tenían puesto un ojo en sus compromisos europeos venideros ante el Celta y el Real Madrid. Los dos administraron fuerzas. En las filas locales, el entrenador, Julian Schuster, reservó en el once inicial a dos piezas habituales en su estructura de ataque, el extremo Grifo y el delantero Matanovic, que salvo sorpresa serán de la partida ante el colectivo de Claudio Giráldez.
En todo caso, aquel encuentro puede ser, en buena medida, un espejo del conjunto alemán esta temporada. Es un equipo que busca la portería contraria, pero también encaja. Se adelantó con goles de Manzambi y Höler. Parecía tener los tres puntos en el bolsillo, y sin embargo vio cómo el líder le daba la vuelta al resultado con un tanto de Bischof en el minuto 81, y otros dos en el tiempo añadido, del propio Bischof y de Lennart Karl. El Friburgo ocupa la octava posición en la Bundesliga, con 37 puntos en su haber, 25 sumados en casa y 12, a domicilio.
Los tres que más juegan
Hay tres futbolistas que lo juegan casi todo en el conjunto alemán y los tres son claves en la contención: el portero Atubalu, que a sus 23 años se ha hecho claramente con la titularidad debajo de los palos: el veterano defensa central Mathias Ginter, un zaguero con mucho oficio y que acredita una buena salida de balón, y el medio centro Eggestein, incansable y solidario. Suele acompañarle en el doble pivote el suizo Manzambi, de solo 20 años pero ya con mucho peso en el equipo. También abarca mucho campo, y acredita más llegada. Uno participa más en el corte y el otro en la confección, si bien los dos son claves en el equilibrio.
En ataque Schuster suele repartir más los minutos. Pero hay tres piezas claves en su esquema, el triángulo que forman Suzuki, Grifo y Matanovic. Entre los tres se reparten treinta goles esta temporada entre todas las competiciones.
Grifo es el gran especialista en las acciones a balón parado, también el encargado de lanzar los penaltis. Suma doce tantos. Asimismo, es el capitán y uno de los líderes. Su buen golpeo y su capacidad para asociarse lo convierten en una de las principales amenazas del Friburgo.
Se entiende bien con el ariete Matanovic, que llegó este verano desde el Frankfurt. Sabe explotar las ventajas que le ofrecen sus 194 centímetros de estatura, bien para dominar el juego aéreo o bien para aguantar el balón y dejarlo a sus compañeros de segunda línea. Lleva once goles.
Completa el tridente el talento japonés de Suzuki, un media punta con regate, de los que ve el fútbol en los últimos metros del campo y es capaz de inventar con sus pases. Grifo y Matanovic son los grandes beneficiarios de los envíos del nipón, un desatascador en espacios concurridos.
Son los futbolistas que suman más minutos y titularidades a las órdenes de Julian Schuster y, salvo sorpresa, serán de la partida ante el Celta. El lateral derecho suele ser para Philipp Treu, uno de esos jugadores que no brillan pero nunca desentonan. La otra plaza de central no tiene un dueño definido. Lienhart es el que suma más minutos, pero está ganando protagonismo el joven Ogbus. Por la izquierda el más habitual es Günter, que a sus 33 años va camino de los tres lustros en la primera plantilla. Para jugar por la derecha en ataque Beste es el primera opción.
Un oasis para entrenadores
Difícilmente un club que pueda acreditar más paciencia y más confianza en sus entrenadores que el Friburgo. Volker Finke se sentó en ese banquillo desde 1991 hasta 2007. Cogió el relevo Robin Dutt, que se mantuvo en el cargo durante cuatro temporadas. Le sucedió Christian Streich, desde el 2011 hasta el 2024. Es una leyenda en la entidad alemana y protagonista de un episodio excepcional en la voracidad balompédica. En la campaña 14/15 el Friburgo descendió. Y el entrenador fue renovado. Al año siguiente, ascendió. Y acabó llevando al equipo a competiciones europeas. Hace dos años, dejó su puesto al actual máximo responsable técnico, Julian Schuster, que subió desde el sub 19 y antes había sido jugador. Es otra cualidad del Friburgo, suele buscar en casa.