El futbolista del Celta muestra su «sorpresa» por el tiempo que tardó el colegiado del partido ante el Lyon en mostrar la segunda amarilla a Borja Iglesias
13 mar 2026 . Actualizado a las 08:42 h.El futbolista del Celta Sergio Carreira, que disputó la segunda parte del duelo ante el Olymique de Lyon como relevo de un Javi Rueda que estaba planeado que jugara 45 minutos por haberse sentido indispuesto en los últimos días, mantenía un discurso optimista tras el empate contra el cuadro francés. «Tivemos unha boa primeira parte na que probablemente estivemos mellor ca eles. É certo que logo partido está condicionado por ese cartón vermello a Borja (Iglesias)», valora. Pese a ello, su impresión es que con uno menos, soportaron «ben as oleadas» rivales, disponiendo, además, de alguna llegada. «O gol é un xarro de auga fría, pero estou moi orgulloso do partido do equipo e estamos máis vivos ca nunca para a volta», subrayaba.
El carrilero vigués no considera que el compostelano hubiera debido ser expulsado. «Puede ser que lleve el brazo un poco arriba, pero en ningún momento su intención es de hacer fuerza, simplemente, por su estatura, a veces tiene los brazos a una altura un poco temeraria», argumenta. En directo, sin haber visto la jugada, no le ve «temeridad» ni cree que su compañero buscara hacer daño con el codo, pero asume la decisión, sin ocultar su extrañeza por las circunstancias. «Si que é quizais o máis sorprendente o tempo que tarda, que non vaia co cartón de primeiras e pasen un par de minutos ata que o amosa se tiña a decisión tomada de antes. Pero é o que hai, non pasa nada», acepta.
Ahora, afrontarán la vuelta sin el Panda y también sin Óscar Mingueza, que vio la tercera amarilla que le acarrea suspensión. «Son bajas importantes, pero creo que hemos demostrado que, esté quien esté en el campo, vamos a dar la cara. La eliminatoria está muy abierta y vamos a dar mucha guerra allí», insiste. Lo dice siendo a la vez consciente de lo que les espera: «Será un ambiente hostil. Sabemos que os franceses apertan moito e que se están xogando a vida, igual ca nós, e no se campo. Será unha especie de inferno, pero estamos con moitas ganas de afrontar ese partido», aunque pensando antes en el del fin de semana, mencionaba.
Carreira proclama que habla muchas veces con sus compañeros de que son «capaces de ganar a cualquiera en cualquier situación» y no por el hecho de que el desenlace del cruce sea a domicilio tienen que pasar miedo. «Es un ambiente perfecto para pasar una eliminatoria, y creo que el mensaje del míster -que los van a tener que matar para eliminarlos- es la prolongación de lo que sentimos nosotros y cuando el míster lo dice, lógicamente, vamos más a muerte», señala. Junto a ellos, en Francia, habrá unos 3.000 celtistas. «Coma sempre, están en todas partes, son un más de nós cando imos a xogar fóra».
Por último, preguntado sobre cómo estaba el guardameta celeste Ionut Andrei Radu tras haber fallado en el gol rival, contestaba que espera que bien porque «o partido que fixo non é para estar apenado» pese a ese lunar final. «É unha situación na que hai moitos xogadores diante e tería pouca visibilidade, pero espero que estea ben porque fixo un bo partido» quitando esa acción que costó el empate.