Los vigueses, asentados en la sexta plaza, unen la primera remontada del curso a su capacidad para sostener marcadores cortos, para sobrevivir sin balón y para manejar los partidos con la posesión
03 mar 2026 . Actualizado a las 22:04 h.Uno de los secretos de la imponente temporada del Celta hasta la fecha es su adaptación a cualquier escenario y circunstancia. Claudio Giráldez, que cada vez se confirma más como la pieza angular de este proyecto, ha sido capaz de construir un equipo camaleónico, que puede sufrir defendiendo, que puede instalarse con el balón en campo contrario, que se siente cómodo corriendo pero que casi siempre encuentra soluciones ante defensas cerradas, que sabe defender un marcador pero que también puede remontar, como sucedió el domingo en Montilivi por primera vez en toda la temporada. Además, la política de rotaciones le está funcionando de maravilla, porque apenas hay lesionados de larga duración y porque toda la plantilla está enchufada y responde cuando debe dar un paso al frente. El domingo faltaban dos defensas esenciales, más el máximo goleador y un gregario de lujo, y el equipo cumplió igual.
NOVEDAD
Primera remontada del curso en la liga
Voltear un marcador adverso se había convertido en algo habitual en la primera temporada y media de Claudio Giráldez al frente del Celta, pero esta campaña era una de las pocas asignaturas pendientes que tenía el equipo. Los vigueses habían sido capaces de neutralizar marcadores, pero no de remontarlos. En Montilivi, Jutglà y el tanto en propia meta de Vitor Reis provocaron que el equipo vigués terminase ganando una contienda que comenzó perdiendo. En Europa, en el duelo de la Fase Liga ante el PAOK, los célticos también le habían dado la vuelta al marcador.
VIVIR SIN EL BALÓN
Ante el Girona, un 43,1 % de posesión condujo al triunfo
Muchas de las diez victorias que el Celta luce en liga llegaron con el conjunto vigués disfrutando de menos balón que su rival. La batalla por la pelota se antojaba clave en el partido de Montilivi teniendo en cuenta las características del rival, pero aunque el cuadro de Giráldez perdió esa guerra y se quedó con un 43,1 %, lo acabó aprovechando para llevarse el duelo. Los vigueses, que antes acaparaban el balón, ahora no aparecen en el top-5 de la liga.
CAPACIDAD DEFENSIVA
28 goles en contra en 26 jornadas y seis derrotas, el quinto que menos pierde
El Celta es el quinto equipo que menos pierde: 6 veces en lo que va de liga; menos, por ejemplo, que el poderoso Villarreal. Además, en toda la temporada ha encajado 28 tantos, a una media de 1,07 por partido. Los vigueses son los cuartos menos goleados, tan solo por detrás de los tres primeros clasificados. La estadística confirma el paso adelante a nivel defensivo del equipo, que ha reducido de un modo significativo las oportunidades concedidas, ha mejorado en el balón parado (aunque en Girona tuviese un desliz) y se ha visto beneficiado por la irrupción de Ionut Andrei Radu, que se ha convertido en uno de los porteros de referencia de la liga. El rumano ya ha realizado 76 paradas en los 26 partidos, con una media de 2,92 por contienda.
LA VELOCIDAD
El ataque vertical, un recurso en donde se siente cómodo
Al Celta le gusta correr y con espacios se encuentra cómodo. Porque tiene lanzadores de la talla de Mingueza o Iago Aspas y jugadores veloces para la contra. Lo demostró Jutglà con el primer tanto, aprovechando un pase al espacio y definiendo de la mejor manera. El segundo gol de Montilivi también nació de un contragolpe tras un robo en el centro del campo. Con el marcador a favor, cuando el rival deja espacios, los celestes se convierten en letales.
CONTROL DE BALÓN
El Celta también sabe ganar desde la posesión
Si en Montilivi el Celta tuvo un 43 % de balón, una semana antes, en el anterior partido de liga, ante el Mallorca, los vigueses dispusieron de un 57 % de balón y también ganaron. Porque los de Giráldez no han perdido el gusto por el control del partido a través del esférico y da la impresión que la llegada de Fer López ha reforzado la idea del juego combinativo. Con ese 57 % de posesión, le hicieron 20 tiros al Mallorca para marcar dos goles y un 43 % en Montilivi sirvió para tirar en seis ocasiones y marcar los mismos dos tantos.