Claudio Giráldez: «Tenemos recursos y energía para hacer un buen partido en Girona»

LA VOZ VIGO

GRADA DE RÍO

El técnico del Celta, Claudio Giráldez, en un entrenamiento.
El técnico del Celta, Claudio Giráldez, en un entrenamiento. Oscar Vázquez

El entrenador del Celta destaca que el rival está ahora más cerca de lo que era la temporada pasada

28 feb 2026 . Actualizado a las 14:30 h.

El entrenador del Celta, Claudio Giráldez, considera que su equipo tiene «recursos y energía para hacer un buen partido» este domingo frente al Girona pese las bajas de Marcos Alonso y Carl Starfelt -que se suman a las ya conocidas de Borja Iglesias y Pablo Durán- y a haber jugado el jueves. «Evidentemente, preferíamos tener más tiempo para prepararlo», señalaba sin querer que suene a excusa. El entrenamiento previo le dio «tranquilidad» y le transmitió buenas sensaciones.

Se mantiene en su discurso habitual de que las bajas no trastocan la idea, aunque sí pueda haber matices. «Las bajas de arriba nos modifican en cómo vamos a apretar, no en la intención. A nivel defensivo, es la línea más poblada, ha habido partidos buenos recientes de Aidoo, de Manu, Carlos hacía tiempo que no salía y estuvo bien, Yoel...». Considera que el Girona puede tener la sensación de los célticos ante el PAOK, de incertidumbre por saber cómo actuará el rival ante tantas bajas.

Da tres claves Giráldez ante la pregunta de cómo se responde a un centro del campo tan poblado como el del rival: «Primero, entendiendo la construcción del juego de ellos; segundo, entendiendo que va a haber momentos en los que con tanto juego interior es difícil ajustarse y tienes que protegerte mucho en ese juego adentro y permitirles más fuera y, tercero, teniendo la pelota, si tienes la pelota no hace falta ajustarse en la presión».  Además señalaba que ve al Girona «más cerca de lo que era el año pasado»:

El porriñés valora que «habla muy bien de Míchel (Sánchez, su homólogo rival) la capacidad de adaptarse a lo que va teniendo y, dentro de su identidad, poder jugar de 4-3-3 o tener más jugadores por dentro o menos». Además, observa que los buenos resultados que está cosechando tras un inicio de temporada complejo «hacen que pueda asumir más riesgo en esa movilidad y ser un equipo más dinámico y más móvil en el posicionamiento de lo que fue hace un par de meses en un 4-3-3 un poquito más posicional».

Se refería Giráldez al reencuentro con Fran Beltrán, comenzando por si puede ser de utilidad para su actual equipo que su pasado celeste esté tan reciente. «Es muy listo, entiende bien lo que hace el equipo y hará de scout para Míchel, me parece lógico. Le deseo lo mejor, nos llevamos muy bien. Intentaremos que no sepa lo que vamos a hacer. Tengo ganas de verlo y darle un abrazo». 

También se le preguntaba por la salida del jugador, que no tuvo una despedida como tal por parte del Celta: «Ha sido siempre discreto, no ha querido los focos, de trabajar, adaptarse a lo que requería el equipo y eso le ha hecho estar tanto tiempo con tanto nivel aquí, siendo capitán. No hubo el tiempo para salir de otra forma. Se le dará el reconocimiento que merece». Así, lo atribuye sin más a las circunstancias que se dan cuando alguien sale en enero. «Sabemos lo importante que ha sido para nosotros. Todo el mundo le tiene un cariño brutal y fue más una cuestión de cómo se dio».

En su primera comparecencia tras el emparejamiento, habló sobre el cruce contra e Olympique de Lyon en octavos de final de la Europa League. «Sabíamos que iban a ser los más difíciles. Nos tocó el que ganó la fase de grupos, a veces se nos olvida, por si alguien piensa que es más asequible uno que el otro. Tenemos la ‘no suerte' de jugar la vuelta fuera. Tenemos que estar perfectos», avisa. Y añade: «Sabemos que va a ser el cruce más complicado que pueda tener alguien en este momento de la competición. A por ellos, pero dándoles el valor a lo que tenemos enfrente».

Acerca de su preferencia por que no les tocaran rivales franceses, bromea: «No voy a volver a hablar sobre decisiones o gustos». Y aunque se reafirma en que no le hace gracia tener enfrente a rivales galos,subraya que tampoco le gustaba el Aston Villa y que no había rival cómodo. «Ellos son favoritos; porcentaje prefiero no darlo, pero tengo mucha confianza en mi equipo. Y digo lo mismo que antes del PAOK, tenemos que pensar en el Girona».

Otro asunto que abordó Giráldez fue el cambio de horario del Celta-Real Madrid, que será el viernes a las 21.00, cuando iba a ser el sábado en la misma franja. «No es bueno que nos cambien el partido a una semana vista, tendrán sus motivos. Prefiero jugar viernes que domingo, nos equilibra. Es un quebradero de cabeza para todos y, en especial, para la gente que organiza sus trabajos, sus desplazamientos, vidas para venir a vernos», opina.