La cuesta puede ser un trampolín para el Celta

X. R. C. VIGO

GRADA DE RÍO

Los jugadores del Celta apenas tuvieron de un entrenamiento para preparar la visita a la Real Sociedad.
Los jugadores del Celta apenas tuvieron de un entrenamiento para preparar la visita a la Real Sociedad. XOAN CARLOS GIL

Los vigueses, después de ganar los tres partidos del inicio de año en liga, buscan en Anoeta el enero perfecto en un partido que puede refrendar Europa

25 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Hace un año, el Celta vivió un enero tenebroso. A estas alturas de enero, pero del 2025, el equipo de Claudio Giráldez no conocía el triunfo en liga y estaba en una peligrosa cuesta abajo que tuvo un punto de inflexión llegado febrero en el célebre partido ante el Betis. El primer mes del 2026 es todo lo contrario. Hasta el momento, es un idilio con el triunfo, sumando nueve puntos de nueve posibles en liga, además de ganarle al Lille en la Europa League para certificar el pase. Ahora, los célticos quieren redondear el círculo del éxito en una semana viajera con tres partidos a domicilio comenzando por el de la tarde de este domingo en Anoeta ante una Real Sociedad revitalizada desde la llegada de Pellegrino Matarazzo al banquillo.

«Es un abismo la diferencia entre lo que pasó el año pasado y este», reconoce Claudio Giráldez. ¿Las causas? Una de ellas son las bajas. Doce meses atrás, con el Celta muy metido en la Copa del Rey, al porriñés se le fueron cayendo efectivos y este curso, pese a la Europa League, tiene a todo el personal disponible para el partido de hoy. De hecho, se quedaron en Vigo descartados jugadores como Ferran Jutglà o Yoel Lago. También que el mercado está golpeando menos las cabezas de los célticos. «Está siendo más tranquilo, no tan loco. Y creo que nosotros, como cuerpo técnico, hemos aprendido a gestionarlo mejor, a verlo de otra manera y no darle tanta importancia». Todo, con el añadido de la madurez de un año que ha ido adquiriendo el equipo. Basta ver la diferencia entre los goles encajados: 20 después de 20 jornadas en la actualidad frente a los 32 del curso pasado en las mismas contiendas.

Desde que comenzó el año, el Celta ha coleccionado puntos para asentarse en la zona continental. Goleó al Valencia, ganó en el Sánchez Pizjuán y rompió el maleficio con el Rayo Vallecano. Esos nueve puntos no solo le han abrochado a la séptima plaza (con los mismos puntos que la sexta), sino que, de un modo paulatino, le han permitido marcar distancia con el grupo de perseguidores, que se sitúa ahora a siete puntos después del triunfo del Osasuna en Vallecas en la tarde de este sábado.

En ese grupo perseguidor, a ocho puntos aparece como rival destacado la Real Sociedad, que de la mano de Pellegrino Matarazzo ha sido capaz de sumar siete de los últimos nueve puntos en juego ganándoles al Barcelona y el Getafe, y empatando con el Atlético de Madrid. Son dos de los tres mejores equipos del mes conjuntamente con el Girona.

En este contexto, y aunque esté a caballo de dos encuentros de la Europa League para el Celta, y la Real llegue más descansada, el partido adquiere una relevancia especial para el conjunto vigués para poner más hormigón en la clasificación. Un triunfo en Anoeta, comenzaría a alimentar el sueño de que repetir dos años consecutivos clasificación continental es posible. No ocurre desde el bienio 2001/2003.