La inercia de la liga para que el Celta remate la faena en Europa

X. R. C. VIGO / LA VOZ

GRADA DE RÍO

Los jugadores de Celta ultimaron los detalles del partido ante el Lille en la mañana de ayer en Mos.
Los jugadores de Celta ultimaron los detalles del partido ante el Lille en la mañana de ayer en Mos. Oscar Vázquez

El Celta, que vive un gran momento, afronta en casa la tercera oportunidad para certificar el pase a la segunda fase del torneo continental en un partido lleno de dificultad ante el poderoso Lille

22 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Para el Celta, Europa siempre fue una ilusión. La competición en la que disfrutar mientras se jugaba la vida en la liga. Las primeras jornadas en el torneo doméstico alimentaron todavía más esa necesidad de dejar la Europa League en un segundo plano, pero cuatro meses después, el escenario ha cambiado. Los vigueses no solo remontaron el vuelo en la liga, sino que van como un tiro y están empatados con el sexto puesto que ocupa el Betis, mientras a nivel continental tienen en su mano avanzar hasta el play-off que marca el inicio de la segunda fase. De hecho, los de Claudio Giráldez no pudieron aprovechar dos bolas de partido (ante Ludogorets y Bolonia) y esta noche tienen la tercera ante el Lille, a priori el rival más poderoso de cuantos se cruzaron en su camino y que llega a Vigo con las mismas urgencias. Un triunfo ante el quinto clasificado de la Ligue 1 significaría asegurar el pase, garantizar al menos un partido europeo más en Balaídos y, de paso, certificar un ingreso adicional por superar la primera fase.

El Celta comenzó mejor en su periplo en la Europa League que en la liga. Cuando ganar, especialmente en Balaídos, era un imposible, los vigueses fueron capaces de encadenar tres triunfos en la segunda competición de la UEFA. Ese empuje europeísta tuvo su valor para cambiar el rumbo en la liga y justo cuando llegaron los buenos resultados en el torneo de la regularidad se torció el camino en Europa. Antes de viajar a Bulgaria se hacían cuentas para poner fecha a la clasificación e incluso se apuntaba a la posibilidad de entrar en el top-8 y evitar la eliminatoria intermedia. Pero cada vez que el Celta fabula se topa de bruces con la realidad y las dos últimas derrotas provocan que el partido de esta noche tenga la etiqueta de determinante. Porque ganar asegura el pase, empatar puede ser un buen salvoconducto y perder condenaría a los celestes a jugárselo toda a una carta en Belgrado ante el Estrella Roja.

El Celta contará con el aval de un Balaídos lleno, con muy poca presencia de aficionados del conjunto francés, que devolvieron cerca de medio millar de entradas, pero también con un rival necesitado y con plantel de extraordinario nivel, aunque sufra un par de bajas importantes como el mediocentro Bouaddi y el delantero Hamza Igamane.

Los franceses son un clásico de Europa, el curso pasado disputaron la Champions y días antes de la previa de la máxima competición, se midieron al Celta en un amistoso que todavía es recordado en Vigo un año y medio después por el repaso del conjunto galo al equipo de Giráldez, un precedente que pone en alerta a los celestes, menos exigidos, pero convencidos de que pueden superar al Lille pese a arrastrar la importante baja de Ilaix.

Extender a Europa la sobriedad defensiva y la eficacia en ataque de los últimos partidos será el primer paso para comenzar a alimentar la esperanza de dejar zanjada la clasificación.