El detalle de Iago Aspas ante un Valencia sin portero

LA VOZ VIGO

GRADA DE RÍO

Iago Aspas, celebrando con sus compañeros uno de los goles del Celta ante el Valencia.
Iago Aspas, celebrando con sus compañeros uno de los goles del Celta ante el Valencia. Salvador Sas | EFE

El capitán del Celta, que participó en la recta final, mostró empatía ante la delicada situación del rival, igual que Claudio Giráldez

04 ene 2026 . Actualizado a las 10:20 h.

El capitán del Celta, Iago Aspas, saltó al terreno de juego en el partido contra el Valencia a los 81 minutos, con el 2-1 en el marcador y le dio tiempo a dar la asistencia del 4-1 a Hugo Álvarez en el 93. Poco después, el portero del conjunto visitante en Balaídos, Julen Agirrezabala, que se había resentido en el tercer tanto de los de Claudio Giráldez, no pudo continuar y Pepelu tuvo que coger los guantes y ponerse bajo palos. Fue en ese momento cuando el moañés se apiadó del rival, tal y como recogieron las cámaras de Dazn.

En primer lugar, el céltico le pidió al cuarto árbitro que no añadiera más tiempo de los ocho minutos decretados -pese a que se perdió más en el propio descuento-. Tras el gol de Hugo Álvarez, el que sentenciaba definitivamente la contienda, también instó a los suyos que no siguieran atacando una vez que el guardameta rival había tenido que dejar el partido -ya con los cambios agotados- y el equipo rival estaba tres goles abajo y jugando en inferioridad.

Claudio Giráldez también fue preguntado en rueda de prensa sobre cómo habían gestionado esos minutos finales. «Se mete el 4-1 y creo que es claro que el portero no se puede tirar en la acción del gol. Sabíamos que estaba medio tocado, pero no sabíamos el alcance. Es un 4-1, quedan tres o cuatro minutos, hablamos con el cuarto árbitro y con el asistente para detener el partido ya», detallaba. Por reglamento, es preciso esperar a que se cumpla el tiempo, dice. «En ese momento hablé con Carlos para intentar parar el partido, en el sentido de que no pasara nada», revela.

Pero asume que la comunicación llega como llega con 22  jugadores sobre el terreno de juego. «Ellos intentaron atacar en una acción y, a partir de ahí, creo que es lo normal, lo justo, lo deportivo y lo que tocaba en ese momento y lo que me gustaría que a mí me hubiesen hecho si hubiese sido yo el entrenador del Valencia», finalizaba.