«Tal y como estamos de efectivos, creo que con ciertos jugadores nos encaja mejor jugar de cuatro», analiza Giráldez, que apostó por esa idea en Zagreb
11 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Claudio Giráldez diseccionó su plan de partido ante el Barcelona y apuntó que su intención era cambiar a jugar con una defensa de cuatro jugadores para apostar por un 4-3-3 en la segunda mitad, pero la indisposición de Óscar Mingueza lo trastocó todo. Al margen de que en esta ocasión no pudiera llevar a cabo su plan, la opción de matizar el sistema está cada vez más patente en los pensamientos del entrenador, que en Zagreb acabó jugando con una idea en la que viene trabajando desde hace tiempo, pero que está condicionada por el problema de la falta de efectivos arriba al no poder contar con Williot Swedberg y Hugo Álvarez, ambos con molestias físicas.
«Tal y como estamos ahora de efectivos arriba, con ciertos jugadores nos encaja mejor jugar de cuatro y con otros, nos encaja mejor jugar de tres. Creíamos que al Barça le podíamos sorprender jugando de tres, como creo que hemos hecho en la primera parte. Pensábamos que contra el Dinamo también podíamos sorprender jugando de cuatro, porque creo que se esperaban que jugásemos de tres. En ese aspecto, que encajan mejor ciertos jugadores, la baja de Hugo nos penaliza para poder tener más recursos de jugar de cuatro y para jugar de tres, como hicimos el día de la Real Sociedad», recordó el entrenador desnudando su idea.
Centrándose en el partido con el Barcelona, desveló que la indisposición de Mingueza impidió el cambio de plan. «Nos trastocó un poco la idea de poder cambiar a cuatro, que es lo que teníamos pensado en la segunda parte con los cambios de Bryan (Zaragoza), de Iago (Aspas) y de Jones (El Abdellaoui). Esa era la idea, la intención que teníamos, mantener unos 10-15 minutos más jugando de tres, de poder ser capaces de enganchar, de ser capaces del tiempo que nos estaban dando, acertar más en ese timing de movimiento de segunda línea con Ilaix, con el propio Carrera y Javi, pero no hemos estado precisos», analizó el entrenador.
La idea del cambio de sistema frustrada ya la habían puesto en práctica el año pasado, cuando salvaron un punto en casa y a punto estuvieron de dar la campanada en Montjuic. «Lo hicimos el año pasado en la ida y en la vuelta, en la primera parte, jugar de cuatro, ganando más tiempo por fuera, con los laterales más bajos, con Bryan y Jones generando situaciones de uno para uno. Pero creo que ahí estábamos preparados para ese tipo de partido, con la basculación de los laterales, y aquí les podíamos sorprender».