Gabri Veiga: «Estoy muy agradecido a todos y de aquí, para arriba»

LA VOZ VIGO

GRADA DE RÍO

Oscar Vázquez

El canterano tuvo palabras de elogio para Iago Aspas

03 sep 2022 . Actualizado a las 00:34 h.

El canterano del Celta Gabri Veiga comentó tras sus minutos ante el Cádiz que está «agradecido» al club, al míster y a los compañeros por estar logrando lo que «estaba persiguiendo desde que era niño». «El trato es de diez y de aquí, para arriba», dijo.

Tuvo palabras de admiración hacia Iago Aspas, aunque sin mojarse sobre el Mundial. «Eso lo deciden otros. Lo que sé es que, además de una gran persona que nos ayuda a todos los canteranos, para mí es el mejor jugador de la historia del Celta», valoró. Destacó que el trabajo de sus compañeros en la primera parte permitió que el rival acusara el cansancio por el alto ritmo.

Explicó que sabían que era un partido difícil ante un rival que, aunque es un gran equipo -dijo-, llegaba en una mala situación. «Al principio, nos costó, pero en la segunda parte estuvimos mejor y conseguimos unos grandes tres puntos», recalcó.

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Del tedio al espectáculo. Dos cambios (Gabri Veiga y Larsen) y la magia de Iago Aspas convirtieron un partido tedioso en un festival de goles. El 10 celeste marcó por partida doble y, 75 años después, emula al mítico Pahíño marcando en las cuatro primeras jornadas de una liga. El otro tanto lo firmó Óscar Rodríguez antes de marcharse por un pinchazo muscular.

El primer tiempo fue la noche balompédica, en todos los sentidos. Porque en tres días, el Cádiz pasó de jugar con un sistema defensivo de mantequilla a meter cemento armado sobre el campo. Sergio González metió una línea de cinco por delante del cuarteto defensivo y el Celta se estrelló una y otra vez contra el muro amarillo. Incluso, en alguna fase del primer tiempo, cedió el balón y los andaluces merodearon el área, con Joseph Aidoo de guardián en todo momento. Aunque Agustín Marchesín fue un elemento decorativo y su compatriota Ledesma, poco menos. El portero cadista solo tuvo que intervenir poco antes del descanso con un disparo duro de Óscar Rodríguez desde fuera del área que atrapó en dos tiempos. El segundo, para corregir su desliz anterior.

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