Las malas dinámicas que ya ha logrado cortar el Chacho

LA VOZ VIGO

GRADA DE RÍO

RC CELTA

Desde la llegada de Coudet, el Celta ha firmado varios buenos resultados ante rivales que históricamente se le habían dado mal

07 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Eduardo Coudet no es un entrenador al que le den miedo los precedentes en contra. De hecho, ya ha hecho bueno en más de una ocasión desde su llegada a Vigo aquello de que las estadísticas están para romperlas, firmando buenos resultados en campos o ante rivales que históricamente se le habían dado muy mal al Celta, como ocurre con un Real Madrid al que, eso sí, tampoco él pudo hacer frente la temporada pasada.

La primera racha que rompió fue la de las visitas a San Mamés, otro campo maldito. En las nueve campañas anteriores en Primera, el conjunto vigués había sacado tres puntos en forma de empates en el estadio del Athletic Club, pero nunca había ganado y con el argentino lo hizo por 0-2. Al mismo tiempo, era el primer triunfo a domicilio de la temporada tras seis partidos, uno con él mismo al frente y los otros cinco con Óscar García Junyent.

Esa pésima dinámica como visitantes venía de la temporada anterior. No se ganaba desde el 24 de junio, en Anoeta a la Real Sociedad en la jornada 31 -aquella liga se disputó fuera de las fechas habituales debido al parón por la pandemia-. De este modo, fueron un total de nueve encuentros seguidos sin ganar fuera.

Además, en toda la temporada 2019/2020, los célticos firmaron dos victorias en campos diferentes de Balaídos (la de Anoeta y una previa en El Madrigal). La cifra con Coudet se elevó hasta las cinco (Athletic, Huesca, Alavés, Villarreal y Barcelona).

El campo del Alavés fue otro escenario donde hizo trizas una estadística nefasta. Con el triunfo del pasado 4 de abril se ponía fin a una racha histórica, pues el Celta nunca había ganado en ese campo en Primera en trece visitas y solo había sacado tres puntos en forma de otros tantos empates, el más reciente hasta ese momento, en febrero del 2019.

También destacó la igualada lograda en el campo del Getafe, otra visita nada propicia para los intereses celestes, pero en la que también se había puntuado el curso anterior y se repitió a la llegada del Chacho. Y mención aparte merece la segunda victoria de la historia del Celta en el Camp Nou tras el del gol de Larrivey el 1 de noviembre del 2014. Llegó el pasado 16 de mayo con doblete de Mina en un duelo que pasará a la historia como el último de Messi como culé.