Del infierno a las puertas del cielo

La Voz VIGO

GRADA DE RÍO

Óscar Vázquez

El Celta era colista en la jornada 10 y, 26 después, tras sumar 43 puntos con Coudet en el banquillo, ocupa la octava plaza y está en la pelea por Europa

14 may 2021 . Actualizado a las 21:28 h.

Jornada décima del campeonato, Eduardo Coudet ve desde la grada por primera vez a su equipo, que sale de Sevilla derrotado, con 7 puntos en su casillero y en la posición de colista. 26 jornadas y 43 puntos después, el conjunto vigués es octavo y llega con opciones, aunque muy remotas, de poder asaltar los puestos europeos en las dos últimas jornadas. El Villarreal, uno de sus rivales, en aquella décima fecha liguera era cuarto con 19 puntos. El Betis, ahora el enemigo a batir, siguió un camino paralelo a los vigueses, aunque se disparó mucho antes.

Este cambio radical tiene nombre propio: Eduardo Coudet. El Chacho cogió a un Celta en descomposición, que amenazaba ruina después de dos pésimas temporadas, y el argentino dio con la tecla con dos aspectos esenciales: el primero, poner a cada jugador en su sitio. El segundo, convencerles a todos de que dieran su mejor nivel. Lo hizo apostando por un núcleo duro, con un once definido, con una idea clara de juego que parte del pivote único y en este tránsito, lejos de desenchufar a la unidad B, resulta que ha encontrado más gregarios para la causa como se ha demostrado en los dos últimos partidos, en los que la plaga de bajas no afectó al marcador. Hace muy poco tiempo sería impensable que el Celta podría ganar sin Tapia y sin Aspas. Y ya lo hizo.

Números continentales

Coudet firma en su desembarco en el Celta números de clasificación europea. Tomando como referencia sus 27 jornadas, los célticos serían el quinto clasificado tan solo por detrás del cuarteto de Champions y por delante de otros conjuntos como el Betis, la Real Sociedad y el propio Villarreal. El argentino supera en cinco puntos al mejor entrenador de la época reciente que más puntos hizo en 27 partidos (Unzué con 38 puntos según los datos de la cuenta de Twitter Afouteza e corazón) y el Celta ya ha mejorado en 13 puntos sus escuálidos 37 del curso anterior.

La progresión del conjunto vigués en la tabla fue una cuestión de rachas cocinada a fuego lento. Pegó el primer arreón para salvarse de la quema con un diciembre mágico, pero enero y febrero no fueron meses fáciles. El equipo cerró la primera vuelta en la décimo segunda posición con 23 puntos, a cinco de Europa (el Granada era entonces el séptimo) y a otros tantos del descenso que marcaba el Elche.

En marzo volvió la curva ascendente para alcanzar la cumbre de la octava plaza en la jornada 29 después de ganar en Mendizorrotza, el lugar en el parece instalado. Porque pendiente de las dos últimas jornadas el objetivo más realista le situaría en la octava plaza al final de liga. Los vigueses aventajan en cuatro puntos al Athletic. Con seis puntos sobre Osasuna, con uno más tendrían el décimo puesto asegurado, ya que los navarros tienen el golaveraje particular ganado por un gol. Esa parece la cota mínima para cerrar un curso que ya tiene asegurado el notable alto. Pero el sobresaliente no está del todo imposible.