Triunfo con sabor a deberes hechos

m. v. f. VIGO / LA VOZ

GRADA DE RÍO

M.Moralejo

El equipo vigués acaricia la permanencia matemática tras superar a Osasuna

26 abr 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El Celta firmó ante Osasuna un triunfo de oficio. El equipo vigués, con goles de Aspas y Murillo, sufrió por momentos ante los navarros, sobre todo en la segunda parte, pero frenó su mala racha de un punto de nueve y se llevó tres que le conducen a acariciar con los dedos la permanencia en Primera por décima temporada consecutiva.

Once

Fontán y Aidoo como novedades y lesión de Hugo

Cuando menos se esperaban las sorpresas en el once por parte de un Coudet que no acostumbra a darlas, llegaron. Y ambas en defensa. El Chacho dejó el banquillo tanto a Araujo como a Aarón dando entrada a Aidoo y a Fontán, este último en el lateral izquierdo. El cambio del catalán por el vilagarciano ya se había producido en la segunda parte del duelo del jueves frente a la Real Sociedad. Ya a los seis minutos, la defensa sufría una nueva modificación al lesionarse Hugo Mallo y entrar Kevin en su lugar.

Dominio

Control con poca llegada y ocasiones a la contra

El Celta se hizo muy pronto con el control de partido, con un Osasuna prácticamente encerrado en su campo, pero le costaba generar peligro. La primera clara fue de Kevin, que se atrevió con un disparo lejano que se fue alto por poco. El resto, llegaron a la contra. Fue así como Santi Mina estrelló un balón en el palo. Lo mismo hizo Aspas tras una jugada personal en la que superó al excéltico Roncaglia, pero su balón terminó en el fondo de la red para que el Celta se fuera al descanso por delante en el marcador. El gol llegó en un momento en que las faltas de Osasuna generaban constantes interrupciones.

Cambios

Banquillo para cambiar la cara a Osasuna

Jagoba Arrasate movió banquillo tras el descanso para dar entrada a tres jugadores ofensivos y tratar de cambiar la cara al partido. Lo consiguió y puso contra las cuerdas a un Celta que, con todo, tuvo la de Nolito, de nuevo anulada por un fuera de juego milimétrico. En todo caso, volvió a quedar claro que prácticamente la totalidad de equipos de Primera tienen más fondo de armario del que tirar que los célticos.

Balón parado

Una faceta que carbura cada vez mejor

El Celta está consiguiendo sacar rédito al balón parado y el segundo gol del equipo ante Osasuna, de Murillo, fue un nuevo ejemplo. El propio central colombiano marcó de esa manera frente al Valladolid, y también el tanto de Hugo Mallo frente a la Real Sociedad del jueves había llegado en una jugada de este tipo. Una faceta que en los últimos años no se le ha dado especialmente bien al equipo y de la que está sacando réditos ahora. Con el 2-1, el equipo fue capaz de defenderse con balón y dormir el partido hasta lograr la victoria.

Balones aéreos

Fuente de problemas

Las buenas intervenciones de Iván Villar bajo palos contrastaron con sus problemas en los las salidas con los balones aéreos. Un aspecto para mejorar.