La gestión del equilibrio


Vigo

El Celta regresó a la victoria y sumó tres puntos que alejan definitivamente cualquier atisbo de dudas, si las hubiese, sobre el camino emprendido por los celestes. El juego, el modelo, el estilo parecen claros, consolidados y refuerzan el mérito de lo realizado. La gestión el equilibrio en una futura temporada puede ser una de las incógnitas que faltan por ver.

Mientras Osasuna rotó a medio equipo, Coudet sigue apostando por los mismos desde su llegada. El míster celeste no cambia y se juegue cada ocho o cada tres días la alineación se mantiene inalterable. Decisión de la que se desconoce si pertenece a su modelo de gestión o es que simplemente no encuentra la confianza suficiente en los que menos participan. Rotar o no rotar se ha convertido en uno de los grandes dilemas en la gestión de los vestuarios. Mantener un mismo once aporta confianza y seguridad al futbolista que juega, además de que la acumulación de carga física a lo largo de las semanas provoca un mejor estado de forma. Es por esto por lo que se percibe esta apuesta como positiva para garantizar una regularidad y la mejora en el rendimiento colectivo e individual.

Por otro lado, las rotaciones buscan compensar las cargas del equipo para mantener el rendimiento y evitar que la acumulación de esfuerzos reste frescura al jugador provocando la aparición de fatiga. A nivel psicológico la autoconfianza y la motivación también juega un papel importante en el rendimiento de quienes llegado el momento deben aportar soluciones. Encontrar el equilibrio sin perjudicar el rendimiento tal vez sea una de las facetas más complicadas del entrenador.

Con la vista en el partido, este tuvo sus momentos. Los celestes no ejecutaron la presión tras pérdida como otrora, pero mantuvieron la frescura de ideas a la hora de la organización y ejecución del contraataque, algo que parece estar totalmente interiorizado. Presión e interceptación de la segunda línea, pase de seguridad y verticalidad de los dos puntas buscando abrir la defensa para generar espacios por dentro que permitan la salida. El primer gol y el otro anulado a Nolito fueron dignos de aparecer en los manuales. Previamente, el Celta de la primera parte trató asociarse al primer toque por su carril derecho en el que Denis, Brais y Aspas juegan a juntar al rival para trasladar el juego al otro lado, en el caso del domingo el lado débil del rival dada la dificultad de Ramalho para defender los espacios a su espalda y la dificultad para juntarse con sus compañeros de línea. Así fueron descosiendo los celestes a los rojillos para primero avisar por medio de Mina y luego para adelantarse en el marcador sacando provecho de la sociedad que forman Denis y Aspas (los dos mejores asistentes de la liga).

Al Celta de la segunda parte se le notó el cansancio, más reconocible si cabe a causa de un Osasuna mejorado con los cambios. Los celestes sufrieron por las bandas en el inicio del segundo tiempo, en el que Manu Sánchez y un renacido Ramalho profundizaron en busca de un centro al área que ajustara un 2-0 tal vez demasiado amplio para los merecimientos de unos y otros. Con minutos de incertidumbre por delante, más que de sufrimiento, Coudet movió ficha para neutralizar los balones al área de los visitantes y cerrar así una justa victoria.  

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Tags
Comentarios

La gestión del equilibrio